En este último tiempo estuve conectando mucho y trabajando personalmente en el sentimiento de seguridad. ¿Qué es? ¿cuándo lo siento? ¿cómo me doy cuenta? ¿qué consecuencias tiene en mí?. Y pude ver y entender, de manera más consciente, que la seguridad es una de las emociones principales y primeras que uno necesita en la vida y lo que nos permite vivir con mayor libertad a medida que vamos creciendo. Hoy:La seguridad como base de la salud mental.
Como desarrolló el psicólogo John Bowlby en la Teoría del Apego, las experiencias y vínculos que se generan en la primera infancia cimientan las bases para el posterior desarrollo emocional de todo ser humano. Es así que el cuidador es la base segura que le permite al bebé tener un guía para salir a explorar, probar cosas nuevas, aprender y caminar; y un refugio al que volver ante cualquier adversidad.
En dicha Teoría, se detallan 4 tipos de apego. La opción sana y esperable es el Apego Seguro. Y ahí aparece mi inquietud y me resuena la palabra Seguridad. Bowlby no dijo apego feliz ni apego confiable por ejemplo. Hizo énfasis en el sentimiento de seguridad (físico y emocional). Y es porque justamente el sentirse seguro habilita el desarrollo de las otras emociones básicas. Como ser, (ira, felicidad, asombro, asco, miedo, tristeza) y permite desarrollar la capacidad de regulación emocional más efectiva.
Si estamos en modo alerta, en modo supervivencia y nuestro sistema nervioso se altera, es más difícil conectar con momentos felices, animarnos a sorprendernos o exponernos a algo que nos dé asco. Porque todo nos va a representar una amenaza. Lo cual vuelve a significar que el sentimiento de seguridad está primero. Y prestarle atención a nuestro sistema nervioso es esencial para el crecimiento.
Si como niños que recién llegamos al mundo, esto fue indispensable, ¿Por qué nos olvidamos de seguir en contacto con la seguridad cuando somos adultos?. ¿Por qué la damos por sentado?. O ¿por qué la asociamos directamente con nuestros padres o figuras de apego y no ya con una responsabilidad personal?. ¿Por qué dejamos de estar disponibles y receptivos a nuestras propias necesidades emocionales y necesitamos de otro que lo haga?
A través del acompañamiento de mis consultantes, fui descubriendo que a medida que vamos creciendo, el sentirnos seguros depende más de nosotros que de los que nos rodean. Claro que su presencia ayuda y es parte esencial en el crecimiento de uno. Pero, lograr la capacidad de conocernos, de auto sostenernos, auto regularnos, conectar con nuestro cuerpo y saber qué actividades son nuestra base segura, es una cualidad muy preciada que tenemos al alcance de nuestras manos. Y es muy fácil perdernos en una sociedad y cultura que cada vez nos desconecta más de nosotros mismos. Pero ponernos como prioridad es clave!

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Reconocer nuestros refugios y tener el manejo de nuestra emocionalidad puede evitarnos caer en dependencias externas o en experiencias vacías que nos desvían de nuestra salud. Gracias a la seguridad es que nos permitimos experimentar, probar, investigar, conocer gente nueva, reír, estartranquilos y hasta dormir! La seguridad da una sensación de firmeza y al mismo tiempo apertura y disponibilidad a lo que se presente.
Claro que la seguridad también habla de una autoestima sana, de sentirnos confiados, validados y aceptados por nosotros mismos.
¿Y qué pasa si no sentimos seguridad? Nos achicamos, nos sentimos más indefensos, nuestra confianza disminuye, perdemos fuerza en nuestras decisiones y nos percibimos más vulnerables, frágiles ante cualquier adversidad, entre otras cosas.
Pareciera entonces que el sentimiento de seguridad reúne todas las características de una mente en estado de equilibrio y salud. Y no olvidemos el cuerpo! que es lo más tangible para lograrlo. Conectar con nuestros sentidos, nuestros latidos y el ritmo de nuestra respiración. El cuerpo siempre es una base segura. Solo hace falta conocerlo en profundidad, atrevernos a mirarlo de cerca, sin juzgar y atender a lo que tiene para expresar.
En las sesiones de terapia intento transmitir algo de todo esto, más allá del motivo de consulta inicial. Lo considero un aprendizaje clave para todos y una herramienta de educación emocional para todas las edades. Y especialmente si como adultos podemos transmitírselo a nuestros hijos!
Y vos… ¿Con qué nivel de seguridad personal vas a empezar el 2025?
Derechos de autor: Lic. Florencia Pérez Pandolfo

Nota escrita en exclusiva para la revista «Somos infancia»
Psicóloga Sistémica
florencia.perezpandolfo@gmail.com

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