La gripe es una enfermedad estacional, es decir, se manifiesta preferentemente en las épocas de baja temperatura que favorecen su replicación y contagio.
La exposición al virus genera en las personas defensas que previenen la reinfección.
¿Por qué entonces hay que vacunarse todos los años?
Porque los virus, en especial el de Influenza o gripe A, van cambiando algunos componentes de su cobertura para evitar ser reconocidos.
Este virus posee en su capa exterior espículas o prolongaciones llamadas hemaglutininas (H) y neuraminidasas (N) que ayudan a clasificar los subtipos y a tipificar qué virus están circulando, para desarrollar una vacuna adecuada.
Este invierno, por ejemplo, las cepas prevalentes son la gripe A H1N1 y la H3N2 que comenzó a circular este año y por lo tanto es un poco desconocida para nuestro organismo.
Cómo resultado se presentan cuadros más intensos, con fiebre muy alta y síntomas que se prolongan más que lo habitual.
La vacuna distribuida por el Ministerio de Salud, cubre estas cepas de gripe A, más la de gripe B subtipo Yamagata. Estas son las que causan infección esta temporada. Por estos motivos, se recomienda a las personas de riesgo vacunarse para prevenir enfermedades graves y complicaciones asociadas a la infección.
Para saber si estás dentro de los grupos con recomendación para vacunación y obtener más información sobre la gripe podés consultar la página https://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas/antigripal

Especialista en Medicina Interna (UBA)
Atención particular y OSDE
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