La compasión en el duelo

“Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la pérdida y han encontrado su forma de salir de las profundidades” Elizabeth Kubler Ross.

En el año 2016 tomamos contacto por primera vez con Mindfulness como parte de un camino personal. Mindfulness se entiende como: “la conciencia que surge de prestar atención intencionalmente en el momento presente y sin juzgar, a las experiencias que se despliegan en cada momento“ (Kabat-Zinn 2003). Más adelante en este recorrido tomamos  contacto con los programas de compasión asociados a mindfulness y con el tiempo formamos el equipo de En duelo dónde  fuimos aunando los conceptos para trabajar el duelo desde una mirada compasiva, así surge la interación de Mindfulness y compasión a la mirada clínica de los pacientes que se encontraban transitando pérdidas.

¿Qué es la compasión?

Es una capacidad humana fundamental, es la intención de aliviar y prevenir nuestro sufrimiento y el de otros seres. Es tratarme bien cuando estoy sufriendo.

Tiene tres aspectos:

Toma de consciencia: me doy cuenta que estoy sufriendo.

Humanidad compartida: hay otras personas que sufren, no estoy solo.

Porque sufro “merezco tratarme bien, merezco darme cariño”. Rol activo.

¿Cómo aplica en el duelo?

Dado que en todo duelo está presente el sufrimiento, es una oportunidad para aplicar la compasión en todas las esferas: el vínculo conmigo mismo, con los otros y con quien falleció.

Conmigo mismo: tratar a prestar atención a lo que necesito hoy, en este momento, brindármelo con pequeños gestos que representen el “estoy conmigo para mi” . Se traduce a veces en tomar una sopa caliente, arroparme, dejar que otros me cuiden si lo necesito, no es necesario que sean grandes acciones.

Con los otros: muchas veces considerar que también están sufriendo, aunque de manera diferente. Comprender que el proceso de duelo es único, intransferible e incomparable.

Con quien falleció, si nos quedaron cosas pendientes: una charla que falto, algo que considero que no hice o que hice mal. Es una oportunidad también para pensar en el perdón. Sumamos para vos este código QR para que puedas meditar en el perdón si sentís que es lo que necesitas en este momento.

Durante el proceso de duelo, el tratarse mal a uno mismo, activar el juicio severo o el auto reproche solo traerán más sufrimiento. El duelo puede ser una oportunidad para practicar el trato compasivo.
Compartimos con ustedes este hermoso poema que habla sobre el autocuidado durante el proceso:

La habitación de llaves antiguas. Una vez la abuela me dio un consejo:

En tiempos difíciles, sigue adelante dando pequeños pasos. Haz lo que tengas que hacer, pero poco a poco.

No pienses en el futuro, ni siquiera en lo que podría pasar mañana.

Lava los platos. Quita el polvo. Escribe una carta. Haz una sopa.

¿Lo ves?. Estas avanzando paso a paso.

Da un paso y detente. Detente un poco.

Felicítate. Da un paso. Luego otro.

No te darás cuenta, pero tus pasos se volverán cada vez más grandes.

Y llegara el momento en el que puedas pensar en el futuro sin llorar.

Buen día. 

Elena Mikhalkova

Julia Vaca

Psicóloga Facebook: En Duelo Instagram: En_duelo Autora Junto a Fabiana Camer de los libros: Adultos: Diario de duelo Niños: Mi diario

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