Cuando el cansancio se vuelve identidad

La productividad, como modo de estar en estos tiempos influye profundamente en nuestra identidad y autoestima, al punto de condicionar nuestro valor personal a nuestra capacidad de hacer cosas. Entonces, hablemos de cansancio.

Al estar inmersos en la hiperproductividad, la mayoría tenemos varias ocupaciones laborales, se va deteriorando el bienestar y muchas veces la pausa o el dejar de producir, aunque sea el fin de semana, hace sentir culpa, ansiedad, incertidumbre.  Esto ocurre porque no estamos acostumbrados a estar en modo descanso a pesar de saber que es tan necesario para un bienestar integral. Tampoco nos acostumbramos a usar el tiempo libre en modo ocio.

De esta manera el cansancio deja de ser un estado y se vuelve un modo de existir, se convierte en la forma de ser en el mundo hiperproductivo. 

La exigencia de la autorrealización

La sensación de llegar a una meta, a un objetivo que nos proponemos, muchas veces tiene gusto a poco y seguimos en la búsqueda de otro objetivo que siempre lo planteamos como el último, el definitivo, sabiendo que la mayoría de las veces no es así y seguimos en la búsqueda de la autorrealización. Esto ocurre cuando la búsqueda de crecimiento se convierte en una obligación y no en una elección.

La sensación de que nunca alcanza nos lleva a la necesidad de vivir en un modo de mejora continua, sin descanso. Porque confundimos el valor personal con los logros y como resultado nos enfrentamos con un agotamiento emocional disfrazado de motivación.

Esta exigencia por la búsqueda de la autorrealización termina siendo una competencia contra uno mismo. Termina siendo una presión, donde el individuo se explota a sí mismo, sin darse el descanso necesario hasta quemarse(burnout).

¿Y qué pasa cuando se toma conciencia de esta situación?

Necesitamos tomar conciencia de la necesidad que el tiempo de descanso. Así sea un tiempo libre para el ocio, la pausa en las actividades laborales es muy necesaria para que podamos seguir funcionando en un nivel óptimo de bienestar.

En primer lugar, tratar de pensar en la transformación de la identidad de nuestro ser, haciendo foco en quienes somos y no en lo que hacemos.

Hacer que el tiempo de descanso se vuelva sagrado y convertir esto, en un nuevo punto de partida para habitarse

Al tomar conciencia del ser que habita en mí, se puede planificar con mayor libertad y claridad mental, el uso del tiempo libre.

El respeto por el tiempo propio es necesario para la salud física, mental y emocional.

Tenemos la creencia que el ocio amenaza nuestra identidad. Porque pensamos que valemos por el rol que ocupamos. Por otro lado, sentimos el tiempo libre como una situación de amenaza, de incertidumbre, de perder identidad y de vulnerabilidad.

El ocio en nuestra cultura se toma como un ocio productivo debido a la incapacidad de desconectar para estar en el aquí y ahora.

Para finalizar: resignifiquemos el descanso como un tiempo para estar con uno mismo y que el cansancio no se vuelva identidad.

María Cristina Villalba

  Psicoterapeuta Coaching Counseling Biodecodificación Sesiones. Talleres. Formaciones @bienestar.psicosocioemocional

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