Salud integral y desarrollo

Cercanía digital, distancias emocionales: ¿qué lugar ocupan hoy las pantallas en casa? Esta nota nace a partir de reflexiones trabajadas en el marco de una producción grupal del profesorado, y retoma algunas de esas inquietudes desde una mirada personal sobre la salud integral.

A partir de la pandemia, las pantallas dejaron de ser solo una herramienta ocasional y empezaron a ocupar un lugar mucho más visible dentro de la vida familiar. En un primer momento, fueron necesarias para sostener la escuela, el trabajo y los vínculos cuando el encuentro presencial estaba limitado. Pero, con el paso del tiempo, ese uso excepcional se volvió parte de la rutina diaria. Celulares, tablets, computadoras y juegos en línea modificaron la forma en que nos comunicamos, organizamos el tiempo y compartimos —o dejamos de compartir— ciertos momentos en casa.

En muchas familias, las exigencias laborales, el cansancio y la falta de tiempo hacen que los dispositivos aparezcan como un recurso rápido para entretener o calmar a los chicos. Esto no siempre sucede por desinterés, sino muchas veces por necesidad o agotamiento. Sin embargo, cuando el celular o la tablet ocupan demasiado espacio, pueden empezar a reemplazar momentos de juego, diálogo, escucha y presencia compartida.

También cambió la manera en que circula el consumo cultural dentro del hogar. Antes, muchas experiencias estaban más acompañadas por la palabra adulta: mirar algo juntos, comentar, explicar, poner límites. Hoy, con frecuencia, cada integrante queda conectado a su propio contenido. Así, puede ocurrir que estemos en el mismo espacio físico, pero atravesando experiencias muy separadas entre sí.

Por eso, desde una mirada psicopedagógica, el problema no es la tecnología en sí misma ni se trata simplemente de prohibirla. El desafío está en acompañar su uso, poner palabras, construir límites posibles y recuperar espacios de encuentro. Las infancias necesitan adultos disponibles: personas que miren, escuchen, respondan y estén presentes. En ese equilibrio entre lo digital y lo vincular, la familia sigue teniendo un lugar fundamental en el desarrollo emocional y social de los niños.

Marcela Berrondo

Acompañante terapeútico Creadora de herramientas para acompañar a familias con discapacidad. Pictogramas, agendas, juegos adaptados. berrondomarcela@gmail.com  

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