Tiempo de ocio

Tenemos una vida, generalmente, muy agitada. Vamos de un lado al otro corriendo. Durante décadas se ha establecido la creencia de que, quien trabaja muchas horas, es más productivo. Asimismo, se ha instalado la idea de que no dormir ni descansar es sinónimo de una vida activa y exitosa. El ocio es considerado una “mala palabra”, una pérdida de tiempo. No toleramos estar sin hacer “nada”. Hoy: Tiempo de ocio.

¿Cuánto tiempo a la semana dedicás al ocio? ¿Te permitís ver una serie o leer un libro al terminar el día? ¿Te permitís salir a dar un paseo un sábado por la tarde aunque tengas pendientes del trabajo? ¿Te juntás a cenar con tus amigos?
Diversas investigaciones han demostrado que el tiempo de ocio es un factor importante y necesario para nuestro bienestar y satisfacción. Aporta beneficios en múltiples áreas, incluyendo la creatividad, la salud mental y el aprendizaje. A diferencia de lo que solemos pensar, al frenar y descansar realmente recuperamos energías para seguir adelante. Suelo utilizar la frase “desconectar para conectar”, y esa es la función del ocio cuando se integra de manera equilibrada en nuestra rutina: potenciar la creatividad y favorecer el surgimiento de nuevas ideas.

Entonces, lejos de ser tiempo perdido, el ocio es una inversión en bienestar y crecimiento personal. Te invito a desconectar y disfrutar, por un momento, de lo que te gusta, te relaja y hace bien. Conectate con ese libro que hace mucho tenés en la mesita de luz y nunca encontrás el tiempo para leerlo, empezá esa actividad que hace tanto querés empezar, disfrutá de estar en el sillón charlando con tu pareja. ¿Cuántas veces hemos tenido sensación de culpa por estar en el sillón en vez de haciendo una tarea pendiente? Cuando nos sentimos así, no logramos disfrutar de una cosa ni de la otra.

Me gustaría hacer una salvedad: cuando hablamos de los beneficios del ocio, nos referimos a un equilibrio saludable entre el trabajo y el descanso, no a un ocio prolongado que derive en inactividad o procrastinación. El psicólogo Mihály Csíkszentmihályi sostiene que el ocio de calidad nos permite entrar en estados de flow, en los que el disfrute y la concentración se potencian, favoreciendo tanto el rendimiento como la satisfacción personal.

Un estudio de la Universidad de California analizó el impacto de las vacaciones en los niveles de estrés y bienestar. Los resultados obtenidos indicaron que las vacaciones beneficiaron a todos los participantes. Dándoles la posibilidad de sentirse con mayor energía, menos nerviosismo, estrés y mejoras en su sistema inmunológico.

Estas investigaciones han demostrado que desvincularnos, aunque sea en una escapada de fin de semana, de las tareas laborales nos hace más resistentes ante nuevos estresores, más comprometidos con nuestra labor y más productivos. Esto refuerza la idea de que desconectarnos del trabajo, aunque sea por poco tiempo, tiene un impacto positivo en nuestra salud y desempeño.

Todo esto demuestra que el ocio no es un lujo, sino una necesidad, y que, aunque a veces lo olvidemos en la vorágine diaria, es fundamental recordar que necesitamos pausas para recargar energías, relajarnos y permitirnos disfrutar sin culpa. Entonces, ¿qué momento del día vas a elegir para desconectar y regalarte un rato de ocio?

Derechos de autor: Lic. Micaela Colombo

Lic. en Psicopedagogía M.P. 230444 – Docente de Nivel Primario

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