Ley del autocuidado de mi cuerpo

“Sé amable con tu cuerpo para que tu alma tenga ganas de habitar en él” – Santa teresa de Ávila

El cuerpo es un templo sagrado habitado por el espíritu, pero cuando dejamos que el ego sea quien domine, nos enfermamos. Hoy: Ley del autocuidado de mi cuerpo

Hay una correspondencia entre la frecuencia vibracional en la que vives y la experiencia de vida que tienes a través de tu cuerpo. Y esto incluye la clase de pensamientos que predominan en ti, tus emociones más recurrentes. Las personas de las que decides rodearte tienen también una vibración que tu cuerpo puede sentir, si estás en el presente o en el pasado, tu cuerpo te lo dirá.

Por ejemplo, si recuerdas constantemente a una mala experiencia que tuviste en el pasado debes saber que, aunque no esté sucediendo en el presente, tu cuerpo te hará sentir las mismas sensaciones de dolor, tristeza, lágrimas, enojo como si el hecho fuera real y ahora. El cuerpo no puede distinguir entre lo real y lo irreal, tú le envías la señal y él inmediatamente reaccionará.

Lo maravilloso de este poder es que si todo lo manejas desde la mente para que tu cuerpo entre en tristeza, depresión o ansiedad, también tienes el mismo poder de la imaginación para crear una vida fantástica. Puedes irte a dimensiones desconocidas de amor y alegría tan solo imaginando. Esto hará que las hormonas del bienestar como son la serotonina, la dopamina, las endorfinas y la oxitocina se activen en tu cuerpo. Por lo tanto estás dándote una dosis de salud y energía solo con tu imaginación. 
Tenemos el poder de curar nuestro cuerpo con nuestra mente, Un Curso de Milagros nos recuerda que somos tal cuál Dios nos creó, que a esto no deberíamos añadirle nada para vivir en perfecta salud y bienestar. Cuando imaginas cosas positivas manifiestas, materializas, gozas de salud perfecta y logras que todo lo que sueñas se convierta en realidad porque has decidido ir más allá de las creencias limitantes y has logrado entrar al campo de la abundancia y el amor.

Algunos tips para cuidar tu templo sagrado:

  • Deja de escuchar noticias negativas, elige lo que quieres escuchar.
  • Medita
  • Ten un sueño reparador, esto alargará tu vida.
  • Mueve tu cuerpo todos los días mínimo 30 minutos al día por mínimo de 5 días a la semana.
  • Deja de rodearte de ambientes y personas tóxicas, elige ser feliz.
  • Levántate y elige mirar todo aquello por lo que sientes gratitud en tu vida, esto llenará tu cuerpo de oxitocina, dopamina y hará que tu vida resplandezca en el brillo del amor.
Y recuerda, estar en el presente, con algo tan bello como es nuestra respiración. Conéctate con el estado de presencia, haciendo pausas y sintiendo conscientemente como el aire entra y sale de tu cuerpo.

Escrito por: Carolina Sartori

Terapeuta emocional, Bioneuroemoción, Decodificación biológica.

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