UN PROCESO DE APRENDIZAJE QUE MOVILIZA
En los distintos espacios educativos o de formación en donde la mirada está puesta en los proceso de enseñanza-aprendizaje, consideré dar aportes a partir de mi propia experiencia. Titulamos a esta nota: Palabra, Cuerpo, Energía.
En mi quehacer profesional, he notado que los aprendizajes preestablecidos y ofrecidos desde los niveles educativos obligatorios y/o de formación profesional, así, como el conocimiento transmitido se vuelve altamente significativo cuando se interconectan las palabras expresadas por el docente, profesor o catedrático con el cuerpo que acompaña y lo abraza con un “plus de energía”. Que se instala desde el punto de vista del amor por el quehacer, la empatía, colaboración, flexibilidad. Y, principalmente, credibilidad que se le ofrece al alumno/a al momento de enseñar, de aprender.
A partir de ello se establece un vínculo entre el que enseña y el que aprende, en donde el primero al integrar el “plus de energía” enunciado da lugar a que el segundo logre movimientos en dicho proceso. También lo vuelve facilitador, promoviendo un eficaz y posible impacto sobre los objetivos planificados generando la posibilidad de un nuevo aprendizaje (movimiento).
Más sobre: Palabra, Cuerpo, Energía.
Las palabras que son utilizadas por los educadores se unen de un modo particular cuando se le carga el “plus de energía”, dándole un poder superior que emana credibilidad en los alumnos/as. Lo cual le ofrece la seguridad necesaria que le permite sentir/pensar que “todo lo puede”. (Por ejemplo: puedo lograrlo, puedo comprenderlo, puedo resolverlo etc.). Por medio de la práctica y la rutina se comienzan a observar mejoras y/o avances. También, al unirse, se potencia la interconexión desde diferentes neuronas que se activan en las distintas áreas cognitivas que se manifiestan por medio de la observación.
Si bien la mirada está puesta en el aprendizaje en los distintos niveles obligatorios de educación (o de formación profesional), podrían también incluirse en la etapa de la tercera edad. La neuroplasticidad nos permite aprender y/o reaprender más allá de cualquier edad y/o situación adversa (física o mental).
El cuerpo unido al “plus de energía”, potencia e impacta del mismo modo que desarrollo anteriormente con las palabras.
El cuerpo expresa o manifiesta amor, seguridad, alojamiento, empatía y el “todo es posible”. (Por ejemplo: desde el abrazo, el beso, caricia, sonrisa etc.).
Para que el proceso de aprendizaje se movilice y facilite, es necesario ensamblar las palabras, el cuerpo y la energía para ofrecer la credibilidad apropiada en todos/as los alumnos/as.
Lic. Ferreiro, N. Vanesa

Psicopedagoga
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