Tropezón no es caída
Los altibajos como parte del proceso madurativo
Tanto en la terapia con adultos como con niños, remarco mucho que la presencia de altibajos es parte del proceso.
Y que de ninguna manera significan un retroceso o un volver al inicio. Lo vivido y aprendido no te lo saca nadie. Las experiencias no se borran. Todo es parte de la maduración y evolución personal.
Siempre se va para adelante. Con momentos buenos y otros no tanto, pero siempre se avanza.
Quizás más rápido o más lento, pero siempre para adelante.
La motivación, si bien puede fluctuar durante las sesiones, es importante mantenerla en alza. Y pensar que por un hecho particular se retrocede, se vuelve al inicio o se siente que nada sirvió es muy frustrante. Y puede derribar todo lo que se estaba construyendo.
Este aspecto también se vincula mucho con el aprendizaje. Una mala nota no es una materia desaprobada, o cambiar de carrera no es una pérdida de tiempo por ejemplo.
Hay más oportunidades y posibilidades de remontar. Por eso, mantenerse uno como adulto y mantener a los chicos, motivados con una mirada optimista (e igualmente realista) de la realidad es muy importante. Suma tanto para un proceso terapéutico como para un proceso de aprendizaje. Porque la maduración no es lineal.
Así que, todo tropezón es una lección y suma experiencia de vida. Cada uno hace lo que puede, con lo que sabe y con lo que tiene. Acompañemos estos momentos con mayor tolerancia y potenciemos la motivación. No juzguemos tan rápido. Ni a nosotros ni a quienes tenemos a cargo.
Los altibajos están dentro de lo esperable durante un proceso terapéutico. Incluso a veces me encuentro anticipando posibles recaídas. No como algo negativo ni para asustar.
El saberlo alivia en caso de que suceda ya que no toma por sorpresa. E incluso puede no ocurrir. Pero es una manera de evitar la ilusión o esperanzas poco reales, como el: “ya está, nunca más me voy a sentir así” (lo cual es bastante común de decir). Por eso, es muy significativo cambiar la creencia de que los procesos madurativos son lineales y sin “baches”; o que duran un tiempo determinado.
Respetemos la evolución de cada uno, sus tiempos y acompañemos de manera cercana durante esos momentos de mayor inestabilidad.
Y siempre tener en cuenta que si se necesita ayuda para levantarse, no hay nada de malo en pedirla!
Lic. Florencia Pérez Pandolfo, Psicóloga
florencia.perezpandolfo@gmail.com

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia


