Percepción visual y actividades de la vida diaria
La percepción visual permite interpretar y dar sentido a la información que recibimos a través de nuestros ojos.
Algunos niños pueden tener una agudeza visual normal, su visión ser eficiente, pero su cerebro no puede utilizar adecuadamente esa información. Y presentar en consecuencia dificultades en las actividades de la vida diaria o en la escuela. En estos casos es importante evaluar cómo es su procesamiento de la información visual.
Las habilidades de percepción visual son fundamentales para el desempeño de muchas actividades que realiza un niño de manera cotidiana. Como vestirse, dibujar, leer, escribir, cortar, dibujar, realizar ejercicios matemáticos, encontrar un objeto en su habitación, o dentro de su mochila, entre muchas otras habilidades.
Reconocer letras y números, reconocer una cara, encontrar un juguete en un armario o cajón de juguetes, reconocer los colores del semáforo, son ejemplos de cómo la percepción visual se usa en la vida cotidia
Los niños/as con desórdenes en el procesamiento visual pueden tener dificultades para entender lo que ven.
Como también dificultades en las habilidades visuo-espaciales, chocar o tropezar con objetos. Tienen dificultades para desplazarse en entornos no conocidos, O para percibir diferencias entre formas o letras parecidas (como la O y la Q, la p y b, g y q); dificultades en la lectura (saltearse líneas o leer la misma línea repetidamente); dificultades al escribir, al copiar del pizarrón, entre otras.
Identificar estas dificultades en el procesamiento sensorial visual y su impacto en el desempeño ocupacional del niño, mediante herramientas como el Perfil Sensorial permitirá elaborar estrategias terapéuticas adecuadas para cada niño.

Los niños/as con problemas en la percepción visual, puede tener dificultades para:
- Armar rompecabezas
- Planificar acciones en relación con los objetos a su alrededor.
- Conceptos espaciales (arriba, abajo, delante, detrás, cercano, lejano) .
- Diferenciar letras como la «b, d, p, q».
- Invertir números o letras al escribir.
- Perder lugar en una página cuando lee o escribe.
- Reconocer izquierda y derecha.
- Vestirse (combinar colores de prendas, reconocer delante y detrás; reconocer derecho e izquierdo al colocarse zapatos).
- Discriminación entre el tamaño de las letras y los objetos.
- Recordar palabras reconocibles a primera vista.
- Filtrar las distracciones visuales, estímulos visuales irrelevante, objetos o personas en movimiento que dificultan centrar su atención en una tarea.
- Ordenar y organizar pertenencias personales ( puede parecer desorganizado o descuidado).
- Encontrar imágenes ocultas/superpuestas; o encontrar un elemento específico en un escritorio o habitación desordenado
Lic. Daiana López Cross

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