¿Y cuándo va a hablar?

Al aparecer un nuevo integrante en la familia, se desarrollan con él miles de expectativas. Nuestro entorno está atento a los avances de los más chicos y tienen siempre algún consejo para dar a los padres, pero con esos consejos también empiezan a habitar las dudas y las comparaciones.

¿Es lento?” “¿Es vago?” “Se parece al padre que arranco a hablar a los 4 años…” “ya va a hablar, dale tiempo” “sos una exagerada”. Estas y miles de expresiones más se pueden escuchar alrededor de un niño que no comienza a hablar en los tiempos que consideramos típicos.

Lo importante es tener la información adecuada para saber en principio si realmente estamos ante un retraso en la adquisición de las primeras palabras
El desarrollo neuro madurativo es diferente en cada niño y no podemos apurarlo pero si darle herramientas para encausarlo si se desvió, ¿Qué quiere decir esto? que no podemos saltearnos escalones, sino que vamos a tener que ir peldaño por peldaño.

Antes de que aparezcan las primeras palabras (alrededor del año de vida), los niños deben desarrollar lo que se denominan PRE-REQUISITOS del lenguaje. Éstos son hitos del desarrollo necesarios para entender el mundo social en el que vivimos, las emociones, intenciones etc., y se se van desarrollando desde el nacimiento:

2 meses: el contacto visual /3 meses: la sonrisa social
5 meses: Atención conjunta (su atención se divide entre el adulto y los objetos, comparte un juguete)
7 meses: Alternancia de turnos.8/10 meses: imitación de acciones simples y vocalizaciones.
10/12 meses: Proto conversaciones, usa gestos para pedir y para compartir.

Por otro lado, hay dispositivos básicos de aprendizaje (motivación, atención, sensopercepción, memoria, habituación) que como su nombre indica, son necesarios para poder adquirir nuevos aprendizajes y requieren niveles de desarrollo acordes según cada edad.

La importancia de tener en cuenta estos factores, es entender que el desarrollo del habla verbal no es algo individual y aislado, sino que depende de la interrelación de éstos que en conjunto propiciaran las bases.

No hay que olvidar que somos seres inmersos en una sociedad y que el aprendizaje se da en ciertas situaciones de la vida cotidiana que no solo tiene habla sino que también están dotados de gestos, acciones, emociones y participantes. Somos nosotros como familia, los encargados de dar esos ejemplos, sin los cuales, los niños no tienen de donde aprender.

Puede que más allá de toda estimulación adecuada en el seno familiar, el desarrollo de las primeras palabras se vea alterado, por lo que debemos tener en cuenta ciertos hitos los cuales su ausencia implica riesgo:
Antes del año: Ausencia de pre requisitos comunicativos
10 a 12 meses: ausencia de intención comunicativa
12 a 18 meses: ausencia de primeras palabras aisladas con sentido
24 meses: ausencia de frases de dos palabras
36 meses: ausencia de frases simples o dificultad en la comprensión de lo que dice.

Si notamos alguna de estar banderas rojas o alarmas, es necesario concurrir a un especialista (Lic. En fonoaudiología) que pueda evaluar el caso en particular, al igual que si presenciamos dificultad en la comprensión, alteraciones en la conducta relacionadas al lenguaje, etc.

Ante la duda, es mejor prevenir, realizar una consulta a tiempo puede evitar dificultades en el desarrollo posterior

Lic. Rapp, Erika Micaela

@desafioslenguaje

Fuente imagen: huggies.com

Somos Infancia

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida. Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan. info@somosinfancia.com.ar Ig: @revista.somosinfancia

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *