«Somos Historias», hoy Silvina Chanu

Mi nombre es Silvina Chanu. Tengo 48 años. Estoy unida en matrimonio hace 22 años. Soy mamá de tres hijos adolescentes. Siempre desee formar una familia, me encantan los niños y disfruto mucho ser mamá. 

A lo largo de toda mi vida sentí el llamado de ayudar y acompañar a los demás. Mi visión con respecto a lo que “ayudar” implica fue cambiando a lo largo del camino. Al principio, por mi formación religiosa, entendía que el llamado comprendía en ayudar a los que más necesitan y estudié Licenciatura en Servicio Social en la Universidad del Salvador. 

Por inquietudes personales, hice un primer acercamiento al Reiki y recibí la iniciación del primer nivel. Comencé a esbozar una primera relación con lo sutil, con lo que no se ve a simple vista. Lo aplicaba especialmente en lo personal y en el entorno familiar. 

Con el nacimiento de mi primer hijo me dediqué a la maternidad exclusivamente durante su primer año. Al año siguiente comencé a trabajar en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes, en la localidad de Beccar, en el Equipo de Orientación Escolar. Allí encontré un lugar donde podía estar en contacto con niños y niñas y sus familias y acompañarlos en la resolución de sus desafíos. Siempre me pareció tan importante acompañar la niñez porque es el momento para sembrar las semillas para la adultez plena, preparar buenos cimientos para la vida.  

Cuando nació mi segunda hija, tuve una dificultad en el parto que me llevó a observar mi cuerpo y sus señales. Decidí realizar una terapia que integrara el cuerpo y descubrí toda la Sabiduría que estaba allí esperando para ser escuchada.

Se despertó en mí una gran curiosidad por esta relación cuerpo, mente, pensamientos, emociones. Comencé a formarme en Focusing que me enseñó a profundizar en la Escucha Activa para conmigo misma y para con los demás.

Cuando nació mi tercera hija, decidí dejar de trabajar en el colegio. 

Como soy una gran buscadora, me gusta aprender y compartir luego lo que voy integrando y es bueno para mí. Continué formándome en distintas herramientas que me permitieran conocer otras formas de escucha y acompañamiento. Así estudié el Eneagrama que me permitió observar distintas formas de Ser, con sus luces, sombras y la dinámica que facilita el crecimiento y despliegue personal. El Calendario Maya que me ayudó a descubrirme como una parte del todo, compartiendo los mismos ciclos que el Universo y las sincronicidades de la vida que nos van marcando el camino a seguir para poder desplegar nuestra Vocación y Misión en el Vida. Con el Curso de Milagros confirmé intuiciones y me permitió contactar más experiencia de Unidad. También aprendí terapias florales, las Flores de Bach y su sutileza, que acompañan procesos personales, irradiando su don y su esencia.

Durante un tiempo, junto con mi familia, cuidamos a una bebé de un hogar y experimentamos una nueva forma de Amar y vivir la Unidad. Cada vez que debíamos devolver a la pequeña al hogar, aprendimos a conectarnos con ella desde el Pensamiento, desde el Amor. Otra forma de Dar que nos permitiera confiar en la Vida, su Sabiduría y el sostén de todos como una gran trama que nos mantiene Unidos. Y la vida nos regaló una hermosa sorpresa, cuando fue dada en adopción comenzamos a cuidar a otra bebé que resultó ser su hermanita biológica, quien finalmente fue adoptada por la misma familia.

Más tarde, me formé en Sound Touch, una terapia basada en el poder transformador de la propia voz y el sonido de instrumentos armónicos. Fue un proceso muy rico de autodescubrimiento. 

Por otro lado, a los 17 años de vida, mi mamá me introdujo en la Meditación Trascendental. Ella padecía de depresión y le habían hablado de sus beneficios. Realicé una práctica regular hasta los 26 años cuando me casé. 

Junto con el sonido volví a contactar la meditación y su potencial transformador en mi vida. Realicé distintas prácticas meditativas: Meditación Cristiana y luego en la Sangha del Buen Ayre, en la tradición de Thich Nhat Hanh.

Esto me impulsó a realizar la formación de Mindfulness para profesionales de la salud en Ineco y luego cursé el AMT (Instructorado Infantil de Mindfulness, Método Eline Snel). 

Siempre sigo profundizando, este año tomé el Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión. Actualmente estoy cursando el Practicum en el Programa de Mindfulness para la reducción del estrés, dictado por Lic. Javier Cándarle.

Durante un tiempo parecían piezas de un rompecabezas aisladas o como ver un tapiz del revés, que se ven puntadas que van por un lado y por otro sin llevar un orden aparente. Alguna vez descubrí que hay un factor común en las actividades que más disfruto: enseñar a nadar, patinar o andar en bicicleta. Acompaño en un principio hasta que cada uno encuentra su propio equilibrio o flotación y luego cada uno sigue su propia experiencia. Así descubrí mi forma de “ayudar”, me gusta la promoción humana, acompañar procesos de autodescubrimiento, de Sanación y despliegue Personal. Me gusta contribuir a aliviar el sufrimiento humano.

La vida me reunió con María Inés Iglesias con quien sintonizamos inmediatamente, al realizar las prácticas del instructorado de Mindfulness para niños. Desde allí comenzó una hermosa amistad y el deseo de trabajar juntas.

Actualmente estamos realizando talleres para niños, adolescentes, adultos y profesionales de la educación y la salud. Asesoramos a instituciones educativas y empresas.

En Mindfulness encontramos una llave que nos permite abrir la puerta para una vida más plena. Recuperar a través de la práctica el contacto con nuestra esencia, la posibilidad de aliviar el sufrimiento y de ser felices. Las cualidades de la práctica en los niños se dan naturalmente, simplemente necesitan ser reconocidas y validadas. En los adolescentes y los adultos, quizá están un poco más escondidas pero con la práctica pueden ser recuperadas y cultivadas ya que nos pertenecen por ser seres humanos.



Silvina Chanu

Instructoras de Mindfulness

Adultos y niños

sintoniapresente@gmail.com

@mindfulness_sanfernando

Somos Infancia

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida. Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan. info@somosinfancia.com.ar Ig: @revista.somosinfancia

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