Síndromes dolorosos disfuncionales: el efecto mariposa en dolor

En dolor crónico existen un conjunto de entidades llamadas síndromes dolorosos disfuncionales. Donde se ha producido por diferentes circunstancias una sensibilización del sistema nervioso que conlleva cambios en las vías de transmisión y procesamiento del dolor.

Como resultado se produce una amplificación de la señal que resulta en una sensación dolorosa desproporcionada.

Son ejemplos de este tipo de síndromes la fibromialgia, migraña, lumbalgia crónica inespecífica, bruxismo, colon irritable. Además, dolor pélvico crónico, síndrome de boca quemante, y otros más.

Sucede en las personas que presentan este tipo de cuadros que un evento simple como una postura prolongada, la deprivación de sueño o una pequeña ingesta de alimentos fuera de lo habitual, así como también la sobrecarga de tareas o emociones, puede desencadenar grandes crisis de dolor, que inexplicablemente severas en relación al estímulo que las originó. 

La base de este trastorno se encuentra en el sistema nervioso. Allí, donde una situación estresora que tuvo un fuerte impacto -ya sea un episodio de dolor fuerte o prolongado, situaciones de estrés mental como o emocional- genera cambios que lo vuelven sumamente sensible, irritable. Y favorece la «malinterpretación» de las señales que le llegan desde dentro y fuera del cuerpo.

Aparecen entonces además de dolor persistente, distensión abdominal, ojo seco, sensación de hinchazón o edema. También tensión muscular, rigidez articular, palpitaciones, sensación de falta de aire, mareos, zumbidos, etc.

La preocupación motiva consulta a múltiples profesionales y, frecuentemente no hay grandes hallazgos de laboratorio o imágenes. Estos síndromes se relacionan con el funcionamiento mucho más que con el problema estructural de un órgano o aparato.

¿Cómo se llega entonces al diagnóstico?

Interpretando el cuadro completo. Reuniendo información sobre los distintos síntomas que dan la pista de un problema general donde el cansancio, la falta de fuerzas, y frecuentemente los trastornos del sueño son moneda corriente.

Los especialistas en evaluación y tratamiento del dolor nos entrenamos para poder armar ese rompecabezas que representan los síndromes disfuncionales. Además, tenemos el objetivo de generar un plan terapéutico. Este debe ser siempre personalizado, para dar respuestas a las inquietudes y lograr recuperar el bienestar.

Gabriela Gómez

Especialista en Medicina Interna (UBA) Atención particular y OSDE Manuel Belgrano 777- Burzaco Whatsapp  11 4165-3109 Instagram: @dra.gabrielagomez

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