¿Cómo nos transformamos cuando nos animamos a cuestionar nuestras propias rutinas y patrones?
Hablemos sobre una posible salida de la estructura para hallarnos a nosotros mismos.
Esto es lo que conversamos con Melina Domarco, psicóloga con 19 años de experiencia, en el programa de radio Redes de Bienestar. Una charla que permitió adentrarse en la terapia desde un enfoque creativo, humanista y profundamente conectado con la vida cotidiana de sus pacientes.
Melina explicó que en sus sesiones el uso de objetos, metáforas y arquetipos permite abrir nuevas perspectivas. «A veces, un objeto puede desplegar un montón de cuestiones, y sin darnos cuenta, rompemos estructuras que nos limitan», comenta. Su propuesta invita a los pacientes a observar sus historias desde otro ángulo, a cuestionarse los roles que repiten y a encontrar caminos distintos dentro de su propia película personal.
En la conversación surgió un concepto central: los «rollos», esas historias que las personas repiten una y otra vez, reflejan patrones que merecen ser revisados. «Muchas veces me cuentan lo mismo, pero cada vez con algo diferente. Y está bien: es su espacio para contarse, para desahogarse y, sobre todo, para transformarse», explicó Melina. La repetición no es aburrida, sino una oportunidad para tomar conciencia y elegir actuar de manera distinta.
Un eje importante de su enfoque es la conexión entre lo profesional y lo humano. Melina señala que, si bien existe un encuadre que respeta la ética y la estructura de la psicología, también es posible humanizar la relación con los pacientes. Desde pequeños gestos, como un saludo en el cumpleaños o acompañarlos en sus experiencias cotidianas, hasta la capacidad de escucharlos sin juicios, se construye un vínculo de confianza que permite que el cambio sea más profundo y genuino.
La psicóloga también remarcó la importancia de la conciencia corporal en la terapia. «No alcanza con hablar; hay que sentir. Observar qué sucede en el cuerpo cuando se repite un patrón, cuando se revive un conflicto. Ese es el camino para resignificar y transformarse», explicó. Así, las sesiones no solo ayudan a procesar emociones, sino que enseñan a los pacientes a reconocer y actuar sobre sus propias experiencias, integrando mente y cuerpo.
Melina compartió que muchas veces la transformación personal tiene que ver con descubrir nuevas formas de ser protagonistas de la propia vida. Para ella, los arquetipos —como el emperador, el ermitaño o incluso figuras más lúdicas— son herramientas que permiten a las personas reflexionar sobre sus roles y elegir cómo actuar en diferentes contextos. «Cada uno puede tomar su esencia, su deseo, y empezar un camino distinto. No se trata de cambiar por afuera, sino de reconocerse y actuar desde la autenticidad», afirmó.
Otro tema que surgió sobre esta estructura fue cómo la exposición de la psicología en las redes sociales influye en la elección de un profesional. Melina subrayó que lo más importante no es la cantidad de seguidores, sino la conexión humana y la esencia del terapeuta. «Uno puede tener todos los estudios, manuales y posgrados, pero hasta que no vivís la experiencia, no sabés cómo es realmente. La conexión y la disponibilidad del paciente para recibir lo que uno ofrece son clave», sostuvo.
La profesional también hizo hincapié en la importancia de integrar lo cotidiano y los hobbies en la vida de los pacientes. «Muchas personas dividen su trabajo de lo que les gusta hacer, y eso puede limitar su vitalidad. El objetivo es encontrar un equilibrio, que cada actividad se sienta conectada con uno mismo y no sea solo una rutina mecánica», explicó.
Durante la entrevista, Melina invitó a reflexionar sobre la responsabilidad del profesional y la creatividad en el acompañamiento. «No podemos dar lo que no tenemos. Si mostramos nuestra propia transformación, nuestra propia vivencia, podemos acompañar a otros desde la autenticidad. No es dar soluciones mágicas, sino generar espacios seguros para que cada persona encuentre su camino», dijo.
Finalmente, la psicóloga recordó la importancia de la paciencia y el tiempo en cualquier proceso de transformación. «Salir de la estructura no significa improvisar sin sentido; implica acompañar el desarrollo de cada persona, respetando su ritmo y apoyándola para que encuentre sus propias respuestas. Es un camino de autoconocimiento y empoderamiento», concluyó.
La charla sobre esta estructura con Melina Domarco en Redes de Bienestar nos recuerda que la terapia va más allá de escuchar: es un espacio para reconocerse, cuestionar estructuras, resignificar historias y, sobre todo, animarse a ser protagonistas de la propia película de vida.
Por: Melina Domarco

Lic. en Psicología
Escuchá la charla de la profesional, en nuestro programa de radio:

