Los piercing forman parte de una tendencia denominada “arte corporal”. Y son perforaciones que se llevan a cabo en distintas partes del cuerpo en las cuales se ponen diversos objetos como aros, cadenas, arco, bola etc. Esta práctica forma parte de una mutilación que los individuos realizan con el fin de modificar su aspecto físico. Hoy: Piercing, una moda que puede ocasionar complicaciones.
La utilización de piercing y la realización de tatuajes forman parte de una práctica instalada en occidente hace más de 2 décadas. El movimiento Punk fue el primero en impulsarla. Sin embargo, las mismas forman parte de la historia desde hace mucho tiempo atrás, cuando los egipcios, griegos y romanos practicaban este “arte” en las distintas partes del cuerpo.
Las zonas del cuerpo donde con más frecuencia se colocan los piercing son las orejas, las fosas nasales y el ombligo. En cuanto a la Argentina, en los últimos años se duplicó el número de perforaciones no solo en los sitios más comunes, sino que también su realización en los genitales ha ganado nuevos adeptos. Se estimaba que aproximadamente entre un 10 y 16%de los adolescentes cuyas edades van desde los 12 a los 18 años y entre un 3 y 8% de la población general tienen tatuajes o perforaciones.
Aunque perforarse el cuerpo para muchos puede formar parte de una moda, no debemos olvidar que dicha práctica puede traer aparejados riesgos para la salud.
Algunas de las posibles consecuencias que ocasiona la realización de perforaciones son: las infecciones bacterianas, sangrado, desgarros de tejidos, reacciones de hipersensibilidad, cicatrices y lesiones.
Hay estudios epidemiológicos que relacionan la existencia de tatuajes y perforaciones con enfermedades de transmisión sexual como la hepatitis b y c, el virus del sida, la sífilis etc.
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En lo atinente a la sexualidad los piercing colocados en los genitales tardan en cicatrizar, si se trata de genitales femeninos entre 4 y 10 semanas y si hablamos de genitales masculinos de 4 semanas a 6 meses. Estas perforaciones pueden causar varias complicaciones entre las cuales se encuentran priapismo, daño uretral y parafimosis en el varón e infecciones, queloides, reacciones alérgicas o sangrado en la mujer pudiendo tener problemas en su práctica sexual y el uso del preservativo.
Para concluir cabe recordar que una de las funciones de la sexualidad es el placer y las perforaciones efectuadas para colocar los piercing pueden ser de gran interferencia para el cumplimiento de dicha función.
“Si adoptar una moda puede generarte inconvenientes en el disfrute de tu sexualidad, la moda si incomoda”.
Teniendo en cuenta las complicaciones que pueden traer aparejada las perforaciones considero de vital importancia adoptar medidas que favorezcan la promoción y protección de la salud. El objetivo de dichas estrategias es evitar o disminuir al mínimo las posibilidades de sufrir lesiones y enfermedades que más tarde haya que lamentar.
La colocación de piercing en adolescentes es un indicio al cual los padres, profesionales de la salud y la educación deben estar atentos ya que puede ser un indicador de conductas riesgosas. Como consumo de sustancias, trastornos alimentarios, inicio precoz en el ejercicio de la sexualidad violencia etc. Todos comportamientos perjudiciales para su salud. Ante esta situación es pertinente conversar con el adolescente acerca del autocuidado de su persona en todos los aspectos.
Si estás pensando en ponerte un piercing detenete a evaluar los riesgos de realizar esta práctica.
Derechos de autor: María Alejandra González
Psicóloga y sexóloga clínica

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