¿Por qué el autismo en mujeres se diagnostica tardíamente?

El diagnóstico tardío del autismo en mujeres es una realidad frecuente que ha comenzado a visibilizarse en los últimos años. Existen diversas razones que explican esta demora, vinculadas tanto a factores sociales como a la propia presentación clínica del autismo en mujeres. Hoy: ¿Por qué el autismo en mujeres se diagnostica tardíamente?.

1. Estereotipos de género y sesgos en la investigación

Históricamente, la mayoría de los estudios sobre autismo se han basado en muestras predominantemente masculinas, lo que ha generado una visión sesgada de la condición. Los criterios diagnósticos tradicionales describen características más comunes en varones, como intereses restringidos en áreas específicas (por ejemplo, tecnología o números). Dejando así, fuera otros patrones que suelen observarse en mujeres, como la fascinación por temas relacionados con la naturaleza, los animales o la literatura.

2. Desarrollo neurobiológico del cerebro.

Las investigaciones desarrolladas por psicólogos como Simón Baron-Cohen, muestran que el desarrollo del cerebro femenino se encuentra regido por la empatía, mientras que el masculino está regido por la sistematización. Por eso es que las mujeres son mejores “lectoras” de las emociones y contextos sociales.

3. Camuflaje social

Muchas mujeres autistas desarrollan desde temprana edad estrategias de camuflaje para adaptarse a las expectativas sociales. Este camuflaje implica imitar conductas neurotípicas, como hacer contacto visual o participar en conversaciones superficiales, aunque estas acciones resulten agotadoras. El esfuerzo por encajar puede ocultar las dificultades sociales, dificultando la identificación del autismo por parte de profesionales y personas del entorno.

4. Manifestación de los síntomas

Los síntomas del autismo en mujeres tienden a expresarse de manera más sutil. Mientras que los hombres suelen presentar conductas más visibles, como movimientos repetitivos o dificultades evidentes en la interacción social.

Las mujeres pueden mostrar mayor interés por las relaciones sociales, aunque con dificultades para mantenerlas o comprenderlas a nivel emocional profundo. Además, las mujeres autistas son más propensas a experimentar ansiedad o depresión, lo que puede desviar la atención del cuadro autista.

5. Expectativas sociales y género

Las expectativas culturales sobre el comportamiento femenino pueden enmascarar las dificultades. Se espera que las niñas sean más empáticas, sociables y comunicativas. Esto, puede llevar a minimizar sus dificultades sociales o a interpretar sus comportamientos como timidez o introversión.

Conclusión
El diagnóstico tardío del autismo en mujeres tiene consecuencias significativas para su bienestar emocional y desarrollo personal. La sensibilización sobre las diferencias de género en la manifestación del autismo, así como la actualización de los criterios diagnósticos, son pasos fundamentales para una evaluación más equitativa. Reconocer las particularidades del autismo en mujeres permite brindarles el apoyo necesario para su bienestar y calidad de vida.

Siempre lo recomendable es consultar con un profesional especializado en neurodesarrollo y con una mirada integral del ser humano.

Derechos de autor: Lic. Andrea Díaz

 MN 26538

Lic en Psicología, Prof. Universitaria, Psicopedagoga.

Especialista en evaluaciones neurocognitivas

Somos Infancia

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida. Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan. info@somosinfancia.com.ar Ig: @revista.somosinfancia

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *