Características de los alumnos dentro del aula y rol del docente
La prevalencia del Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) o actualmente llamado Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL) .
Es de entre 7 y 8 % de la población infantil (Leonard, 1998).
Es decir que 7 u 8 de cada cien niños presentan este cuadro.
En algunos casos serán de fácil detección, mientras que en otros la alfabetización tardía o las dificultades en el ámbito educativo será lo que termine dejando al descubierto los problemas lingüísticos.
Generalmente, son los docentes quienes detectan este tipo de dificultades en las etapas escolares.
Los TEL repercuten en diferentes aspectos de la vida de quienes los padecen.
A medida que la persona va creciendo se puede observar mayor cantidad de áreas afectadas que no estaban en etapas iniciales de la vida.
Como ser problemas de aprendizajes en la lectoescritura, descenso de habilidades cognitivas no verbales.
Escaso desarrollo de habilidades sociales que conllevan a conductas de aislamiento.
Por ello es importante que los docentes estén atentos a cualquier indicio de problemas en el lenguaje expresivo y/o comprensivo de sus alumnos.
Algunas señales para pensar que algo sucede con el desarrollo de las habilidades lingüísticas de un alumno son: dificultades para comprender una consigna o pregunta, habla ininteligible, vocabulario muy escaso, rodeos para estructurar sus enunciados, entre otro.
Las personas con TEL suelen presentar problemas secundarios a los del lenguaje oral, algunos de ellos pueden ser:
Desafíos para la adquisición de la lectoescritura, sobre todo en los niños que tienen mayores dificultades a nivel fonológico.
Lo que les dificulta enormemente la adquisición de los demás aprendizajes.
Problemas atencionales, especialmente en actividades con gran carga verbal.
Dificultades en matemáticas debido a que no logran entender los enunciados de los problemas.
Grandes problemas de relación social por sus limitaciones en el lenguaje, establecen menos contactos con sus compañeros.
Lo que entorpece su desarrollo social, tanto en el aula como en las interacciones libres que se dan en el patio u otros entornos
(Comedor, actividades extraescolares, etc.)
¿Qué debe hacer el/la docente en caso de sospecha de un alumno con TEL?
Es importante que toda sospecha sea comunicada al directivo y a los profesionales que conforman el equipo de orientación de la escuela, con el fin de realizar un trabajo articulado en pos de beneficiar el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumno
Y a su vez organizar una reunión con la familia para ponerlos al tanto de la situación y sugerir las evaluaciones pertinentes.
Ya que cuanto más temprana sea la detección y la consulta con un profesional idóneo, más oportuno será el abordaje terapéutico de estos niños.
María Mathey Doret
Lic. en Fonoaudiología
marirosmd@hotmail.com
@marulafono

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia


Un comentario sobre «Niños con dificultades en el lenguaje, en el ámbito escolar»