¿Cómo intervenir desde la Psicopedagogía?
En los últimos años, observamos con cierta preocupación cómo muchos niños y adolescentes llegan al espacio escolar con escasa motivación, experiencias previas de frustración o una percepción negativa de sí mismos como estudiantes. ¿Qué podemos hacer desde nuestro rol psicopedagógico? Hoy: Motivación escolar.
La motivación es uno de los motores fundamentales del aprendizaje. Sin motivación, hay menor implicación, menos esfuerzo sostenido y una baja percepción de autoeficacia. Necesitamos estar motivados para aprender. Esa motivación puede ser intrínseca (por interés, curiosidad o disfrute) o extrínseca (por recompensas, calificaciones o reconocimiento). Comprender qué motiva —o desmotiva— a cada estudiante es clave para poder intervenir.
Muchas veces encontramos alumnos atrapados en creencias limitantes como “no puedo” o “no soy bueno para esto”, que terminan bloqueando su compromiso con la tarea y su posibilidad de aprender.
En este contexto, nuestra intervención cobra un valor esencial. Como educadores, tenemos la oportunidad de acompañar, sostener y mostrar a cada alumno o paciente que sí puede. Para eso, es indispensable generar un vínculo significativo, que brinde seguridad emocional y habilite la exploración sin miedo al error. También resulta clave trabajar la metacognición, es decir, ayudar a cada alumno o paciente a identificar sus fortalezas y desafíos para poder trabajar a partir de ello.
Otro eje fundamental es promover experiencias de éxito, exigiendo en la medida justa de las posibilidades de cada uno, respetando las trayectorias y los modos de aprender. Es importante atender a sus intereses, presentar actividades novedosas, con significado y valor en lo que aprenden, que despierten su curiosidad y deseo de seguir aprendiendo. Uno de los grandes desafíos actuales es comprender las nuevas formas de estar y sentirse motivado y adaptar nuestras propuestas pedagógicas a esas realidades cambiantes.
En este camino, es fundamental que desde la Psicopedagogía se trabaje codo a codo con los docentes, generando espacios de diálogo y construcción conjunta para enriquecer las propuestas educativas y acompañar a cada estudiante desde una mirada integral. Como educadores, tenemos la hermosa tarea de encender esa chispa que impulsa a aprender.
La motivación no se impone, se construye. Y en esa construcción, nuestra mirada psicopedagógica puede ser un sostén clave que habilite nuevos recorridos, resignifique experiencias escolares y abra caminos posibles. Porque cuando un alumno vuelve a creer que puede, el aprendizaje deja de ser una carga y se convierte en una oportunidad.
Por: Micaela Colombo

Lic. en Psicopedagogía M.P. 230444 – Docente de Nivel Primario

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia


Un comentario sobre «Motivación escolar»