Día del Cáncer Infantil: cuidar a tiempo, acompañar siempre

Cada 15 de febrero, el Día Internacional del Cáncer Infantil invita a visibilizar una realidad que impacta profundamente en niños, niñas y familias. El diagnóstico irrumpe con miedo e incertidumbre, pero también abre la posibilidad de fortalecer redes de cuidado donde la detección temprana y el acompañamiento familiar resultan fundamentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que muchos tipos de cáncer infantil pueden curarse si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente”. Sin embargo, los primeros síntomas suelen ser poco específicos: cansancio persistente, fiebre prolongada, palidez, dolores óseos o moretones frecuentes. Por ello, la información clara y la escucha atenta de familias, docentes y profesionales de la salud son esenciales.

Urie Bronfenbrenner afirma queel desarrollo humano es el resultado de la interacción entre la persona y su ambiente”. Cuando los entornos que rodean al niño están atentos y comprometidos, la detección precoz se vuelve posible.

El cáncer infantil no afecta solo al niño, sino a todo el sistema familiar. Salvador Minuchin señala que “la enfermedad grave reorganiza la estructura y las funciones de la familia”. Aparecen temores, cambios en los roles y una sobrecarga emocional que necesita ser acompañada.

Desde la teoría del apego, John Bowlby destaca que “la presencia de figuras significativas disponibles emocionalmente es clave para afrontar situaciones de estrés”. Un niño emocionalmente acompañado transita los tratamientos con mayor seguridad.

Acompañar al niño implica mirarlo más allá de la enfermedad. Donald Winnicott recuerda que “el juego es una forma fundamental de comunicación del niño”. Sostener rutinas flexibles, habilitar espacios de juego y validar las emociones protege su mundo psíquico.

La orientación familiar es una disciplina preventiva y de acompañamiento que fortalece vínculos, comunicación y recursos emocionales frente a situaciones de crisis. En el cáncer infantil, ayuda a cuidar a quienes cuidan, incluyendo a los hermanos. Desde la psicooncología, Silvia Bleichmar subraya que el sufrimiento psíquico de la familia forma parte del proceso de la enfermedad”.

Detectar a tiempo salva vidas. Acompañar con empatía también. Familias, docentes y profesionales compartimos la responsabilidad de observar, escuchar y actuar. Porque cada niño merece ser cuidado en su cuerpo, sus vínculos y su historia.

Sonia Acosta

Sonia V. Acosta

Lic. en Calidad de la Gestión de la Educación. Técnica Universitaria en Orientación Familiar. Profesora de Enseñanza Primaria. Postítulo en Tutoría y Orientación educativa. Mediadora escolar. Redes: IG familiarizandorosario

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *