Violencia pasiva en la pareja

“cuando el maltrato no se ve, pero se siente”

No siempre hay gritos o golpes. La violencia pasiva es sutil, silenciosa y emocionalmente desgastante. También, puede presentarse como sarcasmo, manipulación, indiferencia o desvalorización constante. Es importante que aprendas a reconocerla. Conocé cómo el Counseling puede ayudarte. Hoy: Violencia pasiva en la pareja.

La agresividad pasiva podría entenderse como parte de un mecanismo defensivo: la persona no puede expresar su rabia o frustración abiertamente, porque teme perder el vínculo o no ser aceptada. Entonces no se muestra tal cual es por miedo busca una forma de adaptación al entorno que lo ayuda a sobrevivir emocionalmente, se desconecta de su autenticidad. Es allí, cuando aparece de forma indirecta esta máscara de agresividad lo hace de un modo indirecto con silencio, indiferencia, ironía o saboteando el vínculo desde un lugar más sutil.

Así la agresividad pasiva se convierte en una forma de relación que desgasta, confunde y daña.

Cuando pensamos en violencia en la pareja, muchas veces imaginamos golpes o agresiones físicas. Pero hay otra forma de maltrato, más silenciosa y difícil de detectar, que también deja huellas profundas: la violencia verbal. Comentarios hirientes, críticas constantes, burlas, gritos o largos silencios que llevan a distanciarse, pueden dañar tanto como un golpe, aunque no se vean.

Este tipo de violencia va minando poco a poco la autoestima de quien la sufre. Muchas veces se normaliza o se justifica, un ejemplo es cuando la persona está pasando por un mal momento y con su actitud distante, o con sus malas contestaciones lastima al que tiene al lado. Esto hace que la pareja se sienta confundida, culpable o atrapada, pensando esta, que tiene que ser empática o comprensiva y no sentirse ofendido o lastimada/o por el otro, ya que pasa por un mal momento.
Por eso, poder hablar de lo que está pasando con alguien más es clave.

Algunos ejemplos comunes de violencia verbal en la pareja incluyen frases como «no servís para nada» o «siempre arruinas todo. Son frases que buscan desvalorizar al otro. También está el uso del sarcasmo para ridiculizar, como decir «qué inteligente que sos, como siempre…» en tono irónico. O los comentarios que intentan controlar disfrazados de cuidado, como «no te pongas eso, van a pensar que sos una cualquiera». O «no me gusta que hables con esa persona porque quiere algo con vos.

Otro ejemplo es que te quieran corregir lo que decís delante de los demás con el fin de ayudarte a que no quedes mal ¿ tal vez querrá decir que no lo hagas quedar mal?
Estas son frases que vienen disfrazadas y confunden lo cual lleva a pensar, ¿seré yo la/el  que está mal? 

Más sobre: Violencia pasiva en la pareja.

A continuación les dejo algunos Ítems para que puedan señalizar y  detectar si estás sufriendo violencia pasiva , esto se puede aplicar a una relación de pareja , amistad, de padres, etc:
Ejemplos de sarcasmo
  • “Claro, porque vos siempre tenés la razón…”
  • “¿Te vas a poner eso? Bueno…si a vos te parece hace como quieras…
  • “Ay, qué dramática que sos, era un chiste…todo te lo tomas mal.

El sarcasmo repetido y con doble sentido no es humor: es descalificación encubierta.

 Ejemplos de manipulación emocional
  • “Si me amaras, no me cuestionarías”
  • “Yo nunca dije eso, te lo estás imaginando.”
  • “Siempre hacés una tormenta de todo.”

Este tipo de frases buscan generar culpa, inseguridad o dependencia emocional.

 ¿Cómo me afecta este tipo de conductas? 

✔ Daña tu autoestima

✔ Te hace dudar de lo que sentís o pensás

✔ Genera ansiedad, miedo o culpa.

✔ Te aísla de tu entorno.

Y lo más peligroso es que terminas creyendo que el problema sos vos.

¿Cómo puede ayudarte el counseling?

El counseling brinda un espacio de escucha y acompañamiento emocional, donde quien consulta puede expresar libremente lo que siente, sin ser juzgado. El objetivo no es diagnosticar, sino acompañar a la persona en su proceso, ayudarle a conectar con sus emociones, reconocer lo que le está haciendo daño y recuperar su decisión personal para salir de ese estado , poniendo en palabras lo que siente.
También es posible trabajar con ambos miembros de la pareja si existe la voluntad de construir una comunicación más sana, con respeto mutuo y empatía. Identificar los patrones dañinos y transformarlos es posible cuando hay compromiso y un espacio seguro para hacerlo.

Si sentís que algo en tu relación te está haciendo mal y  te causa confusión, aunque no haya golpes, escuchá esa voz interna que te dice que no estás bien. No estás sola ni solo. Buscar ayuda es un acto de valentía, no minimices lo que sentís . 

Escrito por Jésica Schiavone

Consultora Psicológica

1166056743

jesischiavo@gmail.com


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