Dicen que dejar ir a una persona que se ama es realmente difícil y claro pensé: ¿Como se dejan ir años de experiencias, de momentos, de recuerdos, de aventuras, de risas, de sexo, de besos, de miradas, de peleas, de angustias, de dolores?. Titulamos a esta nota: Soltar.
Un día, estás sola en tu cama y te preguntas: ¿En que momento pasó eso? Enamorarte de alguien tan rápido y tan fácil.
Y sin querer lo vas sumando a tus rutinas, a tus fechas, a tu familia, a tu vida y entonces algo se mueve, algo cambia y tus alarmas suenan ¿Y si se termina y si me deja?
Y entonces aparece el miedo. Ese miedo a perder eso hermoso que sientes y crees que es por él, que él lo genera. Y desde ahí te empiezas a relacionar, con exigencias, amenazas, manipulación, comienzas a poner límites, normas, hacen promesas de juntos para siempre. Y que te cuento si de algo vale la ironía?
Estas empezando a cavar el pozo donde enterraras ese amor bonito que estaban viviendo.
Al principio hay peleas, celos, distancias, enojos, dolor y sufrimiento, el maldito ego que te dice que no te merece, que mereces alguien que te de todo pero que también te dice que no encontraras a nadie que te haga sentir así. Y comienzas a sentir que mueres a cada instante, a cada momento, y es así. Es esa parte tuya, de tú y él juntos, la que va muriendo.
Y duele, se te cierra la boca del estómago y te da nauseas de solo pensar

¿Qué voy a hacer sin el?
Un día te das cuenta que te sientes segura, no feliz, segura y ya no es suficiente.Y haces conciente que esa persona que mil veces te hizo brillar hoy te apaga, ves que él tampoco brilla y que se volvió alguien gris. Te haces consciente de que se aman sí, pero que también se apagan por seguir sosteniendo algo que ya no se puede sostener, que las cosas deben fluir no sostenerse.
Intentas reconstruirte, sanar, intentas olvidar para que duela menos.
Más sobre: Soltar
Tantas noches salí de fiesta, tome, baile, me reí, me sentí sexy, me sentí deseada y llegaba a casa y me acostaba en mi cama a llorar, porque ese vacío, esa falta, esa pérdida aún estaba en mí. Uf te garantizo que ese dolor de sentirte sola rodeada de gente es el más doloroso.
Pero mientras haces todo eso, vas dejando morir a esa mujer en la que él te “convirtió” y vas ganando a otra mujer. Una mujer valiente que renace de sus cenizas, sola, libre y más fuerte.
Y no te desesperes si sientes que vuelves a caer. Solo muere las veces que sean necesarias y revive otras tantas. Hasta que te encuentres a ti, hasta que seas esa mujer que soñaste, esa mujer formada no solo de amor, de risas, de alegrías sino también de desamor, de fracasos, de heridas, de lágrimas, de dolor y sufrimiento.
Y un día, después de tanto dolor, comienzas a poner tu cuerpo derecho, tomas aire, cierras los ojos y hay un aura de frescura y esperanza.
BIENVENIDA MUJER A TU NUEVA REALIDAD
Pamela Montero

Psicóloga Holística
lehaimholistica@gmail.com
Fuente imagen: https://www.glamour.mx/

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia


Un comentario sobre «Soltar»