Se trata de la práctica de enviar textos, imágenes o videos con contenido sexual. Muchas veces, los adolescentes participan y puede ser un peligro para su seguridad. Cómo deben actuar los padres.
La sociabilidad contemporánea ha sido radicalmente transformada por la virtualizacion de las relaciones. Mediadas por la cibertecnologia de la comunicacion, que permiten nuevos espacios de intercambio comercial, informativo, estéticos, sexual es, afectivo-amorosos y de activismo político.
La adolescencia es la franja etaria que más usa la tecnología, y sobre todo las redes sociales, para todo tipo de búsquedas.
Hasta aquí, ningún tipo de riesgo ni de inadecuacion, el tema pasa a tener otro tinte cuando nos paramos frente a lo que significa esta edad evolutiva psicoemocionalmente hablando. Es una etapa donde se dan los cambios físicos más significativos, sumados a los cambios psíquicos, cognitivos y sociales.
Es el momento de las primeras relaciones interpersonales, la necesidad de pertenecer a un grupo, y a un sin número de situaciones donde sentirse validado y reconocido. Ya que se da la estructura principal para la construccion de su autoestima.
Se trata de una etapa donde se llega a dar los primeros encuentros sexuales, y vinculos afectivos. Se le suma la comprensión que existe ahora con el ciberespacio. Y que los adolescentes van a tener un entorno virtual, donde se llevarán a cabo, nuevas y diversas prácticas sociales.
Una práctica que se ha venido dando en los últimos tiempos es el SEXTING. Se entiende por ella a enviar textos, imágenes o videos con contenido de cierto nivel sexual, tomadas o grabadas por el protagonista de los mismos, mediante el celular.
Ocurre muchas veces a esta edad tener cierta inconsciencia de que todo esto se encuadra dentro de un riesgo potencial, ya que en éste período evolutivo no se percibe la diferencia entre lo público y lo privado.
Todo ésto ha llevado a que se conociera que la sexuacion o al menos estar cercano a una práctica completa, comenzará a edades muy tempranas . La mayoría de los niños/as vieron imágenes pornograficas antes de terminar la primaria. A ésto se le suma la inmediatez en la comunicación y el mayor acceso a nuevas tecnologías.
Los peligros:
El riesgo que se corre no se sabe a ciencia cierta a cuántas personas les llega el material enviado, por lo tanto, hay una pérdida de la privacidad supina. El chantaje se puede llevar a cabo por parte de los que tienen acceso a dicho material amenazando con su publicación para obtener un beneficio. También un menor puede ser acusado de tenencia y distribución de pornografia infantil por publicar o enviar a amigos dicho material, cuando esto se había llevado a cabo con consentimiento cómo un juego.
Se debe ser padres más presentes, charlar más con los hijos, observar y chequear con quienes están conectados y a que lugares, donde navegan por Internet.
Desde un acompañamiento amoroso y entendiendo lo difícil que es la etapa adolescente, es cuando se debe estar más atento y acompañando, aprendiendo todos juntos. Es vital estar con calidad del vínculo y en presencia.
Por: Jorge Merlo Fadel

Psicoterapeuta MN 17495 /MP 166
Especialista en trastornos de ansiedad

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