El 10 de Septiembre se conmemoró el Día mundial para la prevención del suicidio. Fecha que nos convoca como sociedad a hablar del tema, sensibilizarnos y responsabilizarnos; ya que debemos entender al suicidio como un fenómeno global, social y prevenible. Hoy: Hablemos de suicidio.
Esta iniciativa fue impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Algunos datos estadísticos:
- En los últimos cinco años se han triplicado los suicidios en mujeres ( de 400 a 1200) y se han duplicado en hombres ( de 100 a 225). Según diferentes estudios, este sesgo de género se debe en gran parte a los estándares impuestos por la sociedad, la tecnología y el uso de redes sociales.
- En 2021, 100.933 personas murieron por suicidio en la Región de las Américas.
- Entre 2000 y 2019, la tasa de suicidio estandarizada por edad en la Región de las Américas aumentó en un 17%.
- América del Norte es la subregión de las Américas con la tasa de suicidio más alta, seguida por el Caribe no latino.
- El 79,4% de las muertes por suicidio en la Región ocurrieron entre hombres en el 2019. Sin embargo, los suicidios de mujeres mostraron un aumento más pronunciado que los suicidios de hombres entre 2000 y 2019.
- Los adultos de mediana edad (40-69 años) representan la mayor proporción (38,0%) de los suicidios en la Región, seguidos por los adultos mayores (70+ años; 32,8%).
- Se estima que hay cuatro tentativas de suicidio diarias en menores de 18 años. El 43% de las personas en edad escolar ha manifestado ideas suicidas. Más del 40% se ha ido a dormir sin ganas de despertar y uno de cada cuatro, se ha autolesionado. De estos casos, el 60,9% refiere haber sufrido acoso escolar.
La mayoría de las personas que tienen ideas suicidas o que han consumado el mismo, manifestaron o manifiestan malestar explícitamente. El suicido no es un acto repentino. Existen señales de alarma. Por eso es importante estar atentos.
Más sobre: Hablemos de suicidio.
Señales de alarma:
- Marcado aislamiento social
- Persistencia de pensamientos negativos
- Dificultad para dormir, trabajar, comer o mantener rutinas diarias.
- Angustia sostenida la mayor parte del día, la mayoría de los días.
- Ideas de desesperanza ( no tolerar el malestar que aqueja y fantasear con la muerte como única opción de alivio).
- Cambios repentinos en la conducta ( impulsividad, irritabilidad).
- Consumo problemático de alcohol o sustancias.
Mitos:
- Hablar del tema incentiva a cometer suicidio.
- Quien amenaza solo quiere llamar la atención.
- El suicidio solo ocurre en contexto de padecimiento mental.
- El suicidio es de cobardes.
Realidades:
- Hablar del tema ayuda a ver otras maneras de resolver la problemática que aqueja a la persona, ampliar la red de contención y fomentar la gestión emocional.
- El pensamiento suicida conlleva un gran sufrimiento.
- No siempre está relacionado con un trastorno mental de base.
Prevención:
- Es fundamental motivar al diálogo; en casa, en la escuela, en el trabajo, en los encuentros sociales, etc.
- Darnos espacios para expresar nuestro sentir, rodearnos de personas que nos escuchen y acompañen sin juzgar.
- No minimizar el malestar propio ni ajeno.
- Aprender a gestionar de manera más saludable aquellas emociones desagradables, trabajar y fortalecer la autoestima.
- Desarrollar inteligencia emocional para afrontar problemas.
El desarrollo de habilidades y lazos sociales, previene el suicidio.
Contactos de Urgencia:
107 urgencias
Línea gratuita de asistencia suicida en Argentina:135 CABA /5275-1135 GBA / 0800-345-1435 resto del país
Derechos de Autor: Dra. Natalia Belén Lamónico

Nota escrita en exclusiva para revista “Somos Infancia”
Fuente imagen: https://www.concortv.gob.pe/

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia


Un comentario sobre «Hablemos de suicidio»