Enlazando

Empezar a pensar en el concepto de familia, me hizo bucear en pensamientos y sentimientos propios.

Visitar el diccionario, revisar algunos textos; pero cada uno tenía su definición de familia y no todas tenían cosas en común.

El diccionario dice: Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas. 2. f. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje.

Pero me di cuenta que esta definición de familia, me quedaba muy chiquita respecto a lo que es para mi una familia y lo que son las familias de hoy

Cuando comienzo pensar y escribir sobre esta temática, la primera palabra que se me viene a la cabeza es el concepto de lazo.

Lazos de sangre y lazos afectivos.

Creo que son estos lazos los que unen a las distintas personas y conforman así esta construcción social llamada familia.

Pero ¿que es lo que lleva a las personas a unirse por medio de estos lazos?

El amor, la elección, la decisión de permanecer unidos, cuidarse y acompañarse. Compartir una vida en común.

Elección, decisión…

Claro está, que el concepto tradicional de familia fue cambiando. Nuevos modelos de familia han venido para quedarse.

Cuando hablamos de estos nuevos paradigmas de familia, hablamos también de modelos de familia que quizás llevan años conviviendo con nosotros pero que hasta no hace muy poco, se encontraban bastantes invisibilizados.

Todo esto es el resultado de una gran cantidad de movimientos que se han producido a nivel social, económico y laboral, así como también en relación a los derechos individuales y legislativos en todo el mundo.

Cambios en las mentes, libertades, planificación familiar; todos estos y más, son nuevos puntos, que encuentran a las personas ubicadas desde diferentes posiciones y lugares en los que años atrás ni se imaginaban poder estar.

Comenzaron a darse cuenta que podían unirse como familia, ya no solamente desde los vínculos consanguíneos y civiles (matrimonio y adopción), sino también a partir de la mera elección de permanecer juntos y compartir un proyecto de vida.

Pero a que llamamos nuevos modelos de familia?

En principio, todo aquel grupo familiar que esta por fuera del modelo tradicional (Pareja heterosexual, unida en matrimonio y sus hijos).

Algunas de estas nuevas formas pueden ser:

. Familias Ensambladas: Constituida por dos personas que se han separado anteriormente, que tienen hijos y que tienen nuevos hijos a partir de su unión.

. Familia extensa: Formada por tíos, abuelos, primos, etc.

. Familias Monoparentales: Formada por un progenitor y sus hijos.

. Familias Homoparentales: Aquellas que están constituidas por una pareja de dos personas del mismo sexo y sus hijos.

Este cambio de paradigma trajo consigo cambios a nivel estructural, y dejo puesto en relieve, que las diferentes funciones que se dan dentro de una familia y a su vez las necesarias para el proceso de subjetivización de los niños están (equívocamente) asociadas a un género y a un rol determinado.

Cuando hablamos de función materna, pensamos en el concepto de maternar, en quien aloja psíquicamente al niño y a su vez asiste en sus necesidades de cuidados, de sostén físico y emocional.

La función Paterna en cambio, se encuentra íntimamente asociada con el proveedor, aquel que incorpora la ley, la norma, dentro de la dinámica vincular.

Ambas funciones son diferentes al rol de padre y el rol de madre. Ambas pueden ser llevadas a cabo por la misma persona, más allá de si existe lazo sanguíneo y del género de quien ejerza dicha función.

Si bien la maternidad como tal es un hecho biológico, la función de maternar a un niño, puede ser ejercida por aquella persona que sea capaz de atender sus necesidades básicas, tanto físicas como emocionales, de alojarlo psíquicamente, de anidarlo y de estar disponible para él.

Esto demuestra que tanto la función de maternar como la función de normativizar, de proveer, no están asociadas a un género. Tampoco es indispensable la existencia de una pareja, ya que misma persona puede ser quien encarne ambas funciones a la vez, como es el caso de las familias monoparentales.

No hay género para el amor, para abrazar en la crianza

El deseo es la base de cualquier grupo familiar Un deseo de alojar a el otro en nuestro espacio psicoafectivo.

Un deseo que antecede y convoca, que construye nuevos espacios que favorecen las diferentes y necesarias funciones de cada uno de sus integrantes.

Un deseo también, porque no, de ser amado y cuidado por otro, de sentirse parte de un todo, de un grupo al cual pertenecer. De ser deseado por otros.

Esa interacción de deseos, es lo que subyace a la construcción de los vínculos familiares, del entramado de lazos que existe en una familia.

Porque después de todo eso es una familia, un lugar donde uno elige y se deja elegir.

Eliana Patterer

eliana.patterer@gmail.com

Lic. en Psicología

Especialización en Maltrato en la Infancia 

@emesmujerymama

Fuente Imagen: Ser Padres

Somos Infancia

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida. Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan. info@somosinfancia.com.ar Ig: @revista.somosinfancia

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *