Como coach ontológica he aprendido que la motivación no es algo que simplemente aparece o desaparece, sino un espacio que podemos cultivar desde nuestra manera de ser y de mirar la vida. En cada proceso que acompañó, y también en mi propio camino. Como así, descubro que cuando cambiamos la interpretación que hacemos de lo que nos rodea, se abren nuevas posibilidades de acción y de energía. Por eso, hoy quiero compartirte qué debes tener en cuenta para fortalecer tu motivación personal desde esta mirada. Para que dejes de depender solo de las circunstancias externas y empieces a conectarte con tu fuerza interna, con tu propósito y con la libertad de elegir quién querés ser frente a cada desafío.
La motivación personal es ese motorcito que enciende nuestro hacer, la energía que nos impulsa a movernos hacia lo que deseamos. Pero muchas veces sentimos que se empieza a apagar en medio de la rutina, las dificultades , la queja constante, el miedo , la culpa . Fortalecer nuestra motivación no se trata solo de «obligarnos a hacer», sino de revisar cómo estamos siendo en relación con lo que hacemos.
Desde está mirada entendemos que nuestra forma de mirar el mundo condiciona nuestras posibilidades de acción. La motivación nace de esa interpretación. Si miro la rutina como una carga, seguramente voy a manifestar cansancio y obligación. Ahora, si la interpreto a través de una mirada posibilitadora y de crecimiento, se abre la puerta a la energía y la pasión. Nuestra motivación requiere trabajar en la mirada, no solo en la acción.
El primer paso es cultivar el autoconocimiento: reconocer qué es lo que realmente nos mueve, cuáles son nuestros valores, qué propósito le da sentido a nuestras elecciones. Cuando conectamos con nuestro propósito, la motivación deja de depender de lo externo y se convierte en una fuerza interna más estable.
El segundo paso es el lenguaje. Nuestras palabras crean mundos: decir «tengo que» me ubica en la obligación, mientras que decir «elijo» me conecta con la libertad. Transformar mis declaraciones y conversaciones internas es abrir espacio a nuevas posibilidades.
Y tercer paso importantísimo , cuidar nuestras emociones, ellas no son un obstáculo, sino un lugar de aprendizaje. Observar qué emoción domina mis días y trabajar en generar estados emocionales que me habiliten. como la confianza, la gratitud o la esperanza— fortalece nuestra energía vital.
Fortalecer nuestra motivación personal desde la mirada ontológica es una invitación a transformarnos. A elegir cómo queremos ser frente a lo que nos toca vivir, para crear la vida que deseamos con conciencia, libertad y propósito.
Te regalo unas preguntas para que puedas reflexionar cómo está hoy tu conexión con tu motivación personal:
¿Qué cosas te entusiasman al comenzar tú día ?
¿ Qué te da más energía y cuáles son las que te la quitan?
¿Cómo podes transformar una tarea cotidiana en una oportunidad de crecimiento?
¿Qué pequeño pasó hoy te acercaría a esa motivación personal?
No te olvides la invitación que te acerco hoy , es simple pero poderosa, conecta con lo que te inspire ,da pequeños pasos.Y recordá que tú energía es el cable conector que enciende tu motivación.
Andrea Fernández
Coach
@a.fernandezcoaching

