La perimenopausia es la etapa de transición que precede a la menopausia y puede comenzar varios años antes de que desaparezca definitivamente la menstruación. Sin embargo, muchas mujeres desconocen que los cambios físicos y emocionales que experimentan en esta etapa están relacionados con las variaciones hormonales propias de este período.
La médica endocrinóloga Erika Beleira explicó que la menopausia se diagnostica cuando transcurre un año completo sin menstruación, pero los síntomas pueden aparecer mucho antes, incluso a partir de los 40 años.
Cuando los síntomas se confunden con otras causas
Irritabilidad, ansiedad, cambios de humor, cansancio, falta de energía y alteraciones del sueño son algunas de las manifestaciones más frecuentes. Según la especialista, muchas veces estos síntomas son atribuidos al estrés, a problemas laborales o familiares, e incluso pueden confundirse con trastornos de ansiedad.
Además, el diagnóstico no siempre resulta sencillo porque los niveles hormonales pueden variar considerablemente de un mes a otro. Por eso, la evaluación médica suele apoyarse tanto en la historia clínica como en la evolución de los síntomas.
Cambios corporales que tienen una explicación biológica
Uno de los motivos de consulta más habituales es el aumento de peso o los cambios en la distribución de la grasa corporal. Muchas mujeres refieren que mantienen la misma alimentación y actividad física de siempre, pero observan que su cuerpo cambia.
Beleira explicó que, debido a la disminución de los estrógenos, suele producirse una mayor acumulación de grasa en la zona abdominal y una menor concentración en las caderas. Lejos de tratarse de una cuestión de voluntad, se trata de un proceso biológico propio de esta etapa.
A esto se suma el impacto de la falta de descanso. El insomnio favorece la liberación de cortisol, la llamada hormona del estrés, que puede contribuir al aumento de grasa abdominal y a distintos cambios metabólicos.
Sofocos e insomnio: un círculo difícil de romper
Los sofocos son uno de los síntomas más característicos de la perimenopausia. Suelen manifestarse como una sensación repentina de calor y aparecen con frecuencia durante la noche.
Estos despertares interrumpen el descanso y dificultan volver a conciliar el sueño, generando cansancio durante el día, menor energía para realizar actividad física y una sensación persistente de agotamiento. A nivel emocional, también pueden aparecer tristeza, irritabilidad y una mayor sensibilidad frente a situaciones cotidianas.
Herramientas para mejorar la calidad de vida
La endocrinóloga destacó que estos síntomas no deben naturalizarse y que existen tratamientos capaces de mejorar significativamente el bienestar. Entre ellos se encuentra la terapia hormonal de reemplazo, que busca restituir las hormonas que el organismo deja de producir y puede generar mejoras en el sueño, el estado de ánimo, la energía y la calidad de vida.
No obstante, todavía son pocas las mujeres que acceden a esta alternativa. Muchas no consultan porque consideran normales los síntomas, mientras que otras mantienen temores basados en antiguas creencias sobre los posibles riesgos del tratamiento. Hoy se sabe que, correctamente indicado y supervisado, puede ser una opción segura para muchas pacientes.
Alimentación, fuerza muscular y hábitos saludables
Además de los tratamientos médicos, los hábitos cotidianos cumplen un papel fundamental. Beleira destacó la importancia de priorizar una alimentación equilibrada, con un adecuado aporte de proteínas, ya que durante esta etapa disminuye naturalmente la masa muscular.
También recomendó incorporar ejercicios de fuerza, que ayudan a preservar los músculos, proteger la salud ósea y mejorar la composición corporal.
Respecto de los suplementos, señaló que su uso debe evaluarse en forma individual. Ni la creatina ni el colágeno constituyen una recomendación general para todas las mujeres en perimenopausia, y ningún suplemento puede reemplazar los pilares básicos de la salud: alimentación adecuada, actividad física regular, buen descanso y manejo del estrés.
Consultar para vivir mejor
El mensaje final es claro: la perimenopausia no es una enfermedad, pero tampoco debería atravesarse resignando bienestar. Reconocer los síntomas, consultar a profesionales capacitados y acceder a información basada en evidencia puede marcar una gran diferencia.

Endocrinóloga | Tiroides | Obesidad
Jefa de la carrera Esp. Endocrinología (UBA)
Consulta online y presencial CABA
@dra.erikaabelleira

