Como si fuera la primera vez

¿Recordás cuándo fue la primera vez que te regalaron esas zapatillas que tanto querías?

Seguro fue hace mucho tiempo. Apuesto a que ese día las cuidaste un montón. Hasta incluso no dejaste que alguien te las pisara, sin embargo no pudiste frenar a ese compañero que te las termino pisando, porque siempre parecía divertido hacerlo, y sentiste la frustración en carne propia. Hoy: Como si fuera la primera vez.

Los primeros días las cuidaste, las limpiaste, pero pasaron los meses y ya no eran nuevas, aunque seguían en perfectas condiciones, ya no era la primera vez que te las ponías. Por eso al llegar a tu casa te las sacabas con la ayuda del otro pie y ni siquiera te preocupaba si se estaban ensuciando. Pero si fuera ese primer día, te las quitarías delicadamente y las limpiarías. Solo si fuera la primera vez. Ahora no.

Hoy, después de mucho tiempo, al llegar a tu casa, tiras el teléfono a la cama, pero si fuera nuevo lo dejarías en la mesa y hasta tendrías miedo a que se raye. Si fuera ese primer día, lo cuidarías más que a nada. Solo si fuera la primera vez. Ahora no.

¿Qué pasa por nuestra cabeza, por nuestro cuerpo, por nuestras emociones cuando hacemos algo por primera vez? ¿Lo notaste? ¿Cómo sería nuestra vida si cada día fuera ese primer día?

Te invito a tomar esta analogía para comprender el trasfondo de este simple mensaje. Vivimos en constante movimiento, atareados, llenos de trabajo y responsabilidades, y por qué no, muchas veces, en piloto automático.

Te invito a estar en el momento presente, a disfrutar, a mirar, a escuchar, a volver a conectarte con los que sabemos que están allí y sea probable que hayas dejado de mirarlos como la primera vez.

Te invito a mirarte, a escucharte pero sobre todo a preguntarte: Si fuera la primera vez que te enfrentas a esa situación que te impide avanzar ¿qué harías?, ¿Podrías mirar esa situación como si fuera la primera vez que te ocurre. ¿Podrías mirar esa situación sin juicios u opiniones que lo empañen?. ¿Qué quisieras hacer de diferente?. ¿Pensaste en todas aquellas posibilidades que podrías tener disponible si decidís tomar acción?

Más sobre: Como si fuera la primera vez.

Te invito a hacerte estas y muchas más preguntas, a través del Coaching ontológico. La ontología es la rama de la filosofía que estudia nuestro ser y nuestro lenguaje, mostrando así una nueva mirada acerca de la interpretación de lo que significa ser humano.

Históricamente pensamos que el lenguaje es solo un código de signos que nos permite expresarnos y comunicarnos de forma pasiva. Sin embargo desde esta nueva mirada los seres humanos somos seres lingüísticos. Porque vivimos en el lenguaje, nos comunicamos a través de él.

El lenguaje genera nuestra identidad, relaciones, compromiso y posibilidades, nos permite accionar (o no) en nuestra vida. El lenguaje crea nuestra realidad y nuestro mundo. La realidad no siempre precede al lenguaje, éste también precede a la realidad.

El Coaching ontológico no es un proceso terapéutico, sino un proceso de aprendizaje. Optar por el Coaching no significa suponer que algo anda mal con uno mismo, sino simplemente reconocer que hay cosas que no sabemos.

El Coaching nos abre a nuevas e infinitas posibilidades que hasta el momento se desconocían. El reconocer que no sabemos nos impulsa a lograr aquello que tanto deseamos.

Te invito a conversar para hacer que las cosas pasen por primera vez. La acción se convierte en tu posibilidad de trascender.

Erica Colom

Coach Ontológico

coachericacolom@gmail.com

Somos Infancia

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