El inicio de un nuevo año escolar suele estar cargado de expectativas y agendas llenas. Pero también se presenta como una oportunidad única para dejar de ver la planificación solo como una lista de contenidos y empezar a verla como un diseño de ecología emocional. Sin embargo, la experiencia nos dicta que comenzar con un «impulso ciego» suele conducir al agotamiento crónico mucho antes de finalizar el ciclo. En el coaching educativo, entendemos que el aula es un sistema vivo y que el docente es el regulador de ese ecosistema. Llegar a diciembre con propósito y energía no depende de grandes vacaciones, sino de los pequeños cambios sostenibles que integremos en nuestro día a día desde la primera semana.
El Docente como Observador Consciente
El coaching nos enseña que no vemos el mundo como es, sino como somos. El agotamiento suele comenzar con una narrativa de «no puedo con todo». El primer cambio sostenible es el reencuadre: pasar de la queja reactiva a la pregunta poderosa: «¿Qué pequeño aspecto de mi rutina hoy depende 100% de mi gestión y me devolvería un sentido de control?»
La sostenibilidad comienza cuando entendemos que nuestra energía es un recurso limitado que debe ser administrado con inteligencia.
Micropasos para una Sostenibilidad Real
Otra clave es la dosificación de la energía. Aquí es donde te propongo estas micro-estrategias de bienestar:
La Regla de los Tres Focos: En lugar de una lista interminable de pendientes, elige cada mañana tres prioridades: una pedagógica, una administrativa y una de bienestar personal (ej. almorzar sin pantallas). Lograr lo pequeño genera una sensación de eficacia que protege contra el estrés.
Gestión de Límites Ecológicos: Aprender a decir «no» o «ahora no» es una competencia comunicativa esencial. Establecer un horario de cierre para la jornada laboral es un acto de respeto hacia el docente que serás en noviembre.
Check-in Emocional: Dedicar los primeros dos minutos de la clase a sintonizar con los alumnos no es tiempo perdido; es ahorro de energía. Un aula emocionalmente conectada presenta menos conflictos disruptivos que agotan al profesor.
Reencuadre del Propósito: Cada mañana, antes de entrar al aula, recuerda tu «Para qué». Conectar con el sentido de trascendencia de la enseñanza actúa como un escudo contra la desmotivación.
Gestión de Expectativas (Metas SMART): No intentes innovar en todo a la vez. Elige un proyecto o una metodología nueva por trimestre. La sostenibilidad nace de la progresión, no de la saturación.
La Escucha Activa como Ahorro de Energía: A menudo, el cansancio docente proviene del control excesivo. Delegar protagonismo a los alumnos mediante preguntas poderosas no solo mejora el aprendizaje, sino que reduce la carga vocal y mental del profesor.
La Bitácora de Logros: Un Antídoto contra el Agotamiento
Solemos enfocarnos en lo que falta por corregir o en el alumno que no avanza. Una herramienta útil es el uso de una Bitácora de Éxitos Mínimos. Registrar tres cosas que salieron bien cada semana entrena al cerebro para detectar el progreso, manteniendo altos los niveles de dopamina y motivación intrínseca.
Plan de Bienestar: De la Intención a la Acción
Para que estos cambios sean sostenibles te doy algunas ideas usando indicadores de bienestar.
Cuerpo
Cambio Sostenible: Pausas activas de estiramiento entre bloques.
Beneficio: Menos fatiga crónica y dolores musculares.
Mente
Cambio Sostenible: Práctica de atención plena (mindfulness) al iniciar.
Beneficio: Mayor claridad mental y paciencia.
Emoción
Cambio Sostenible: Identificar y celebrar un logro diario (por pequeño que sea).
Beneficio: Mantenimiento de la motivación y el propósito.
Vínculos
Cambio Sostenible: Pedir ayuda o colaborar en un proyecto con un colega.
Beneficio: Reducción de la carga mental por aislamiento.
Andrea Mastronardi
Talleres EAI y Sostenible
Recursos de EAI con sentido y desde el coaching educativo

