Armando tu caja de herramientas. Los adultos son los responsables de enseñarte durante tu infancia cómo relacionarte con vos mismo y con los demás. Para que aprendas a relacionarte es importante que te muestren lo permitido, lo prohibido y aquello que se puede conversar. Saber Esto va a posibilitarte tener relaciones sanas y armónicas Sobre todo cuando de sexo se trata.
Por eso, si vas a tener sexo con alguien no puede faltar la comunicación, que debe estar presente antes durante y después del encuentro sexual. El respeto y los acuerdos son la base para que tus prácticas sexuales sean sanas placenteras y responsables.
¿Para qué sirve enfocarte en estos ítems?
Por medio de la comunicación clara y sincera se expresan deseos, límites, dudas y expectativas. Que vos y tu pareja hablen sobre lo que les gusta y lo que les desagrada, acerca de sus fantasías, temores y necesidades, les ahorra dolores de cabeza y disminuye los malos entendidos. Así, se fortalece el vínculo y la confianza mutua.
El respeto es reconocer en nosotros mismos y en el otro a sujetos autónomos, con deseos y capacidad de tomar decisiones. Sabiendo aceptar un no sin que haya reproches, manipulaciones ni violencia. El respeto, en suma, implica tanto el cuidado propio como el ajeno, la confidencialidad y el buen trato.
Los acuerdos surgen a partir del diálogo, la capacidad de poner límites, las habilidades para negociar y del respeto mutuo.
Para concluir, no tengas prácticas sexuales bajo presión que te generen malestar, ya que un encuentro sexual es un momento para sentir placer y no para satisfacer a la otra persona. Los acuerdos tienen que ser claros y respetados por las partes involucradas. Por ello, pueden modificarse a medida que avanza la relación y las circunstancias van cambiando.
Alejandra Gonzalez
Sexología & Psicología
Psicóloga y sexóloga clínica

