“La OMS incluye a las pastillas anticonceptivas en la lista de agentes cancerígenos», ¿Qué significa esto?
Para entender el impacto real de esta afirmación es imprescindible contextualizar qué organismo hizo esta evaluación, qué significa realmente esa clasificación y cuál es el balance global entre sus riesgos y beneficios.
¿Quién y por qué hizo esta clasificación?
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), un organismo especializado de la OMS, clasificó a los anticonceptivos orales combinados (que contienen estrógeno y progestágeno) en el Grupo 1 de agentes carcinógenos para humanos.
¿Qué significa estar en el «Grupo 1»?
Estar en el Grupo 1 significa que existe evidencia científica suficiente en humanos para afirmar que la sustancia puede causar algún tipo de cáncer. En esta misma lista conviven sustancias como el tabaco, las bebidas alcohólicas o la radiación solar. Pero esto no quiere decir que todas las personas usuarias de anticonceptivos orales combinados vayan a desarrollar cáncer.
¿Qué cánceres están relacionados con las pastillas anticonceptivas?
La investigación médica recopilada por la OMS muestra:
Cáncer de mama: se ha observado un leve incremento temporal en la incidencia de cáncer de mama en mujeres que toman anticonceptivos combinados. Tras una década de haber dejado la pastilla, el riesgo vuelve a ser idéntico al de una mujer que nunca la tomó.
Cáncer de cuello uterino (cérvix): existe un ligero incremento de riesgo en mujeres con infección persistente por el Virus del Papiloma Humano (VPH) que utilizan la pastilla de forma prolongada (más de 5 a 10 años).
Efecto protector (Reducción de riesgo en otros tumores). A diferencia de otros agentes del Grupo 1, la píldora anticonceptiva tiene un doble efecto único: reduce notablemente el riesgo de padecer otros tipos de cáncer:
Cáncer de ovario: su uso reduce el riesgo de cáncer de ovario en un 30% a 50%. Este efecto protector se mantiene durante más de 30 años después de dejar de tomar la píldora.
Cáncer de endometrio: reduce el riesgo de cáncer endometrial hasta en un 50%.
Cáncer colorrectal: estudios han demostrado también una disminución moderada en el riesgo de cáncer de colon.
A diferencia de otros agentes de esta lista —donde no existen beneficios para la salud—, la anticoncepción hormonal presenta una dualidad científica: si bien incrementa levemente la probabilidad de desarrollar ciertos tumores durante su uso, actúa como un potente factor protector de larga duración contra cánceres, como el de ovario y el de endometrio.
Que la píldora anticonceptiva figure en el Grupo 1 de la IARC no es una razón para el pánico. Mejor tomarlo como una demostración del rigor con el que la ciencia evalúa las pastillas. Entender que las hormonas exógenas impactan en el organismo nos permite usarlas con responsabilidad. La OMS no recomienda suspender el uso de anticonceptivos orales en la población general.
La decisión de utilizar la pastilla anticonceptiva debe basarse en una consulta médica personalizada donde se evalúen los antecedentes familiares, los factores de riesgo individuales (como el tabaquismo o el VPH) y los objetivos de salud de cada persona.
Ginecóloga, Obstetra
IG: @ginecoparatodxs

