Hablemos de inmunonutrición

Hoy: Hablemos de inmunonutrición

Épocas de mucho frio, y nuestro sistema inmune que puede debilitarse en algunos momentos. Desde el lado de la nutrición hablamos sobre esto, ¿Y de que se trata?

El estudio de los efectos específicos de diferentes nutrientes y diversos tipos de alimentación sobre el sistema inmunitario ha despertado un enorme interés durante los últimos años.

Actualmente ha cobrado interés el estudio de la nutrición sobre el sistema inmunitario del individuo sano. Especialmente durante determinados periodos de vida y cómo la interacción de los alimentos y nutrientes con este sistema puede contribuir a la prevención de enfermedades. Especialmente de tipo crónico; probablemente como consecuencia de numerosos factores que representan fuentes de variación de la respuesta inmunitaria. Como la genética, el género, la edad, el estado hormonal, la exposición a agentes patógenos. También, la historia de las vacunaciones, el estrés, el ejercicio, el consumo de tabaco y alcohol, la obesidad, etc.

Los efectos positivos ejercidos por determinados alimentos o ingredientes alimentarios sobre el sistema inmunitario pueden estar relacionados con acontecimientos nutricionales tempranos o pueden ser consecuencia de su ingesta durante décadas o cambios en el estilo de vida.

Participan en muchas rutas metabólicas por lo que de no haber un aporte adecuado a través de la dieta se van a ver afectadas diversas funciones biológicas.

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Si bien la deficiencia severa de muchos de estos elementos se ha visto claramente asociada con una manifestación clínica específica (escorbuto con vitamina C, anemia con deficiencia de hierro, xeroftalmía con deficiencia de vitamina A, raquitismo Vitamina D, entre otros) y por consiguiente de claro tratamiento, la deficiencia leve o moderada puede alterar funciones de manera inespecífica y ser más difícil de diagnosticar.

¿Qué cosas debemos tener en cuenta a la hora de alimentarnos y cuidar nuestro sistema inmune?:

  • Aumentar el consumo de cítricos con gran aporte de vitamina C, frutos secos, vegetales, huevo, semillas, pescado, legumbres
  • Aumentar el consumo de agua. Ya que además de que estas temperaturas hacen que tomemos poca agua, también cuando están así es propenso que puedan deshidratarse
  • Mantener ventilados los ambientes, aunque sea un poquito por más que haga estos fríos polares, y siempre que salimos que sean bien abrigados.

Sofía Iachini

Nutrición clínica, Infantil, embarazo, patologías

Fuente imagen: https://www.generali.es/

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