Duelo gestacional y perinatal: acompañar a quienes lo atraviesan

El 15 de octubre es el Día Internacional de Concientización del Duelo Gestacional y Perinatal. En este día se busca dar visibilidad a la dolorosa experiencia de la muerte de un hijo durante el embarazo, parto o en su primer año de vida.

Esta fecha busca visibilizar y dar voz al dolor de las familias que experimentan la pérdida de un bebé durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida, rompiendo tabúes y promoviendo un acompañamiento adecuado por parte de profesionales de la salud.

Cabe mencionar que se denomina pérdida gestacional a la muerte del bebé antes de las 20 semanas de gestación, también conocida como aborto. Es un día para que las familias que han vivido esta experiencia puedan compartir su dolor y sentirse comprendidas, rompiendo el silencio y el tabú que rodea a estas pérdidas. Asimismo, busca que la sociedad en general sea más sensible y comprenda el profundo impacto que tiene la pérdida de un bebé en las familias. Se busca que los profesionales de la salud estén capacitados para asistir, acompañar y guiar a los padres en estos momentos tan difíciles.

Es así como cada año,  se lleva a cabo la ola de luz internacional. Un ritual que consiste en encender una vela desde las 19 hasta las 20 hs, con la intención de que esta luz viaje simbólicamente por todo el mundo. 

Sobre el duelo gestacional y perinatal, suele ser poco validado y, en consecuencia, muchas veces es vivido en soledad. Se ha naturalizado no contar la noticia de embarazo durante los primeros tres meses, en vez de naturalizar que los embarazos se interrumpen y estos bebés quedan en el camino. Parece que hablar de muerte a nivel social sigue siendo un desafío y mucho más si las vidas son tan incipientes. El duelo gestacional y perinatal se convierte así en un tema tabú, lo que hace más difícil y doloroso el proceso a los padres y a su vez, deja con muy pocas herramientas a los amigos y familiares cercanos. Es por eso que hoy quiero hablarle a ellos, a los que están ahí para ayudar, sostener y acompañar.

Lo primero que quiero contarles es que evitemos todo tipo de frase cliché del estilo “por algo será», «Dios lo quiso así», «No era el momento», «Sos joven», «Van a venir otros»… Estas frases si bien nacen de buenas intenciones resultan muy dolorosas para quienes están transitando el duelo por la muerte de un hijo. 

Sepamos darle tiempo y espacio a los padres para que habiten su dolor. Puede ser muy difícil procesar todo lo que sucedió y existió. Y muchos no vieron y el futuro soñado que de golpe es arrebatado.

Preguntemos menos acerca de estudios, procedimientos, etcétera, ya que esto puede sumar ansiedad a los padres. Muchos queremos saber el por qué pero a veces ni los médicos tienen la respuesta. 

Respetemos si no quieren asistir a algún festejo o evento. Sobre todo si se trata de  baby shower, nacimientos, primer cumpleaños, día de la madre o día del padre. 

Escuchemos lo que tengan para contarnos, no para opinar de qué deberían hacer o  sentir, sino para que tengan alguien en quien apoyarse y con quien sentirse acompañados. 

No olvidemos que ambos padres están en duelo. A veces, ocurre que todas las preguntas van dirigidas a la mujer. Esto la expone a ella a las demandas externas. Esto deja en un segundo plano al papá que también está sufriendo mucho y necesita ser visto y escuchado. 

Podemos no saber qué decir y/o hacer, entonces, no digamos nada o mejor aún transparentemos que no sabemos cómo actuar.

Preguntémosle qué necesitan. Estemos presentes, digámosle que estamos ahí para lo que quieran. Valoremos la compañía con total presencia, en silencio, cerquita y amena. Conversemos con ellos si necesitan hablar, acompañemos en silencio si necesitan callar.

En el duelo gestacional y perinatal no sólo se pierde un hijo. Muchas veces se pierden amigos, familiares, trabajos, autoestima, confianza. Por eso que deseo que estos tips sean de utilidad para quienes están ahí, acompañando, sosteniendo y queriendo ayudar en tan doloroso proceso. Por tal motivo, no hagamos de cuenta que no pasó nada. Porque, en verdad, pasaron muchas cosas que necesitan ser vistas, contadas y recordadas. Porque el amor no comienza al nacer, ni se acaba con la muerte.

Patricia Peruzzo

Counsellor, Docente, formada en grafología, Contadora Pública

Patricia Peruzzo

Counsellor en fertilidad y duelo gestacional Acompañamiento en procesos con desafíos reproductivos Ig:@patricia.peruzzo

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