Hablemos de Alergias Alimentarias en la escuela
La alergia alimentaria tiene una gravedad variable. Desde problemas que pasan desapercibidos, hasta reacciones severas que pueden incluso producir la muerte. Por eso hablaremos sobre las alergias alimentarias en la escuela.
Otros efectos de la alergia a alimentos son los posibles problemas nutricionales por una dieta muy restrictiva. Y el impacto que tiene sobre la calidad de vida del paciente y de sus familiares.
La alergia a alimentos es frecuente en niños escolares, con una prevalencia global estimada en el 4-7%.
La leche de vaca, el huevo, el mani, los frutos secos, el trigo, la soja, el pescado y los crustáceos son los alimentos que causan reacciones alérgicas con mayor frecuencia.
Las reacciones alérgicas por alimentos pueden ocurrir en el aula, el patio, o el comedor escolar. Los síntomas iniciales pueden ser leves y son difíciles de interpretar si se carece de formación. Es por eso que todo el personal escolar debe recibir formación sobre el reconocimiento y el tratamiento precoz de las reacciones alérgicas.
No existe en nuestro medio una guía sobre recomendaciones acerca del manejo de reacciones alérgicas. Ni legislación que proteja a los docentes y a los alumnos en este sentido. Pero sí hay resoluciones del Ministerio de Educación sobre la prohibición o limitación de la administración de medicamentos en las escuelas.
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Deberíamos comenzar a pensar en los derechos del niño alérgico, en relación a su actividad y presencia escolar. Es responsabilidad de las autoridades educativas y del personal de salud asegurarle al niño estos derechos.
Entre el 10 y el 18% de la alergia por alimentos o reacciones anafilácticas (reacciones que comprometen la vida de la persona) ocurren en el colegio.
Muchas veces los episodios de anafilaxia suceden por primera vez en el colegio en niños que no tenían diagnóstico previo. Por lo que el personal del establecimiento debería estar entrenado para reconocer un episodio de anafilaxia y administrar adrenalina lo más pronto posible. De manera que tendrían que contar con la misma en el colegio.
El médico tratante de ese niño debería encargarse de confirmar y documentar el diagnóstico de anafilaxia y reconocer, de ser posible, la causa. Trabajar con la familia y el personal del colegio para brindarles el conocimiento que permita tratar al niño normalmente, sin estigmatizarlo ni aislarlo.
Proveer instrucciones sencillas por escrito a la familia y distribuirlas al personal del establecimiento escolar sobre como reconocer y tratar la reacción. Incluyendo los medicamentos a administrar y las dosis adecuadas. Resulta fundamental servir de fuente de instrucción para la familia, el colegio y la comunidad en relación a la alergia por alimentos y la anafilaxia.
Resulta fundamental entregar un plan de acción escrito para el manejo con normas muy claras de reconocer los síntomas y tratar estos episodios
El manejo en los entornos escolares de nuestro pais tienden a segregar y seleccionar a los niños que poseen una condición alergíca severa. Excluyéndolos de actividades consideradas de «riesgo» para su salud. Esto se da por no contar con una legislación vigente que ampare la posibilidad que el personal del colegio pueda estar autorizado a proporcionar la medicación de rescate en los niños más pequeños.
Es muy importante tener en cuenta esta información a fin de garantizar los derechos de los niños con condición alergica grave en el ambito educativo. A fin de promover su inclusión como cualquiera de sus pares proveyendolos de los cuidados pertinentes.
Lic Mariana Pérez
Nutricionista
Consejera en Lactancia

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