Es importante conocer a nuestros hijos, brindarle todas las herramientas necesarias para un desarrollo óptimo. Sin embargo a los niños no hay que hacerles vivir una vida que ellos no han escogido.
No olvidemos que los hijos, sobre todo de pequeños, buscan agradar a sus padres y pueden estar dispuestos a sacrificar sus propios deseos, en aras de complacer a Mamá y Papá… y esa decisión de adultos les pueden pasar factura.
En definitiva, el amor hacia los hijos es el más intenso y el más puro que podamos sentir. Llegaríamos a dar la vida por ellos, pero también podemos estar fallando, ya que ese amor no está bien canalizado, al esperar que hagan lo que quieren los padres, presionándolos hacer lo que ellos no desean, aunque podamos pensarlo como padres, que es simplemente amor…
Hacer girar absolutamente toda nuestra vida en torno a nuestros hijos (al igual que toda nuestra atención), tiene consecuencias negativas para ellos y para nosotros mismos como hemos visto. Si queremos tener hijos autónomos y libres en sus decisiones, aprendamos a controlar nuestros sentimientos, porque les hacemos un favor a ellos y también a nosotros mismos.
Roxana Rivera
Licenciada en Educación
@tareasdirigidasrr

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia

