¿Cómo afecta a los hijos?
Hace tiempo que en nuestra sociedad, el divorcio o la separación han dejado de ser casos aislados para convertirse, en una solución automática a los conflictos de pareja. Si bien es cierto que, hay situaciones donde causas de gran peso hacen indispensable la separación en pos de un bien mayor como es la integridad física, psíquica y espiritual de las personas, lo que vemos hoy es que ante las primeras discusiones, dificultades o las parejas optan por la separación. Hoy: Divorcio o separación .
La separación no soluciona los conflictos y desencuentros porque estos son propios de los vínculos entre los seres humanos. Todos somos diferentes, pensamos, sentimos, actuamos, creemos diferentes y no por esto nos vamos separando de todo el mundo ante las discusiones.
Entonces ¿Por qué cuando se trata de la persona que elegimos para proyectar la vida no tenemos la misma tolerancia?. Pensar que la vida en pareja es como el final de los cuentos “Vivieron felices y comieron perdices” es una mentira, los conflictos surgen, las diferencias aparecen y lo más sano, es poder resolverlos con madurez y diálogo.
Ahora bien, la separación duele siempre porque un proyecto se termina. Pero ¿qué ocurre cuando hay hijos que atender y educar?
Es claro que la pareja de varón y mujer se termina, pero no así la pareja mamá-papá. Podemos dejar de ser pareja, pero nunca dejaremos de ser padres. Y en este sentido lo que afecta a los hijos no es tanto que los padres vivan juntos o no, sino los conflictos no resueltos entre ellos; entonces si se separan y los conflictos continúan, los hijos van a sufrir más que si los padres se separan y logran buenos acuerdos parentales, poniendo objetivo lograr el bienestar de los hijos.

Más sobre: Divorcio o separación
Para esto será necesario
- hablarles con claridad sobre la separación, sin mentiras pero dando información precisa de acuerdo a la edad de los hijos.
- Evitar decir que los padres ya no se aman porque pueden pensar que el amor hacia ellos también puede terminar.
- Evitar hablar mal uno de otro
- Mantener los vínculos con ambas familias
- evitar mudanzas donde, además de adaptarse a la nueva situación familiar, deban adaptarse a nuevos lugares y personas.
- estar atentos a los cambios de humor y estados de ánimo de los hijos, para poder acompañar en este proceso, y de ser necesario consultar con profesionales que puedan ayudar a adaptarse a los cambios.
Luciana Inés Mazzei
Lic. en Orientación Familiar
Miembros de la Asociación Argentina de Orientadores Familiares : IG: @orientadoresfamiliares
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Fuente imagen: https://www.educo.org/ https://confilegal.com/

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