Todos los juegos que necesitás conocer para tus hijos

Juegos para estimular la lectura

Bingo de palabras: armar cartones con palabras conocidas; alguien las va leyendo y los jugadores las van tachando.

Cadena de cuentos: cada jugador dice una oración y entre todos crean una historia. Se puede usar también imágenes o fotos familiares, por ejemplo.

Palabras escondidas: escribir palabras en papelitos y esconderlos en la casa; al encontrarlos, leerlos en voz alta.

Lectura dramatizada: leer un cuento y asignar personajes a cada miembro de la familia para que interpreten con voces.

“Leo con voz de…”: leer palabras/frases/oraciones con voz de diferentes animales/emociones/personajes. Por ejemplo: leo con voz de loro, voz de bebé, voz de pirata.

Rotular los objetos de la casa: poner letreros con palabras en objetos de la casa (silla, mesa, ventana) y/o caja de juguetes. Por ejemplo: muñecas, autos, bloques…

Bloques de sílabas: pegar una sílaba a cada bloque, encastrarlos y formar palabras. (CA-SA)

Dominó de palabras: en vez de números, cada ficha tiene sílabas o palabras; deben encastrar coincidiendo.

Memotest lector: tarjetas con palabra–imagen (ej: “sol” y dibujo del sol). Jugar como memotest clásico.

“Busco y leo”: armar una lista de cosas para encontrar en la casa (“algo que empiece con M”, “una palabra escrita en el envase de comida”).

Cartas de retos lectores: escribir consignas divertidas en tarjetitas: “leé saltando en un pie”, “leé con cara de enojado”, “leo con voz de león”.

Sopa de letras casera: armar una sopa de letras en cartón con palabras escondidas (pueden ser nombres de la familia, del perro, lugares de la casa).

Cuentos con dados: tirar dados que tienen dibujos o palabras y crear una historia con lo que haya salido (oral o escrita)

Juegos para estimular el vocabulario

Veo, veo… avanzado: además de decir el objeto, describirlo con adjetivos.

¿Quién soy?  adivinar personajes u objetos con pistas descriptivas. Se puede jugar al juego clásico o armar la versión casera, con papeles e imágenes de revista o impresas.

Un barquito cargado de…: decir palabras de una categoría (animales, frutas, colores). Iniciar el juego con la frase “tengo un barquito cargado de… animales”.

Palabra prohibida: dar pistas para adivinar una palabra sin usar ciertas palabras clave.

Caja misteriosa: meter un objeto en una caja y describirlo sin nombrarlo para que los demás adivinen.

Scrabble familiar (o versión casera): hacer fichas con letras en cartón/tapas y armar palabras en el tablero.

Historias con tarjetas: sacar 3 tarjetas con palabras (ej: “dragón”, “plaza”, “helado”) y narrar una historia. ¡Puede ser oral o animarse a hacerlo por escrito!

Tutti Frutti: elegir categorías (animales, frutas, objetos, colores, etc.) y con una letra al azar escribir una palabra por categoría. Si suman puntos (10 puntos si no coincide, 5 si coincide, 0 si no está), también se trabajarán cálculos mentales, comparación de cantidades y razonamiento matemático.

Juegos para estimular la numeración

Carrera de dados: tirar un dado y avanzar casilleros en un tablero casero (tipo Juego de la Oca). Gana quien llegue primero.

Bingo de números: sacar un número, leerlo en voz alta, fijarse si lo tienen en el tablero y, de ser así, tacharlo. Pueden ir diciendo el número en voz alta, comparar cantidades, contar cuántos números faltan por salir…

Compras simuladas: jugar al kiosco/supermercado/verdulería, etc. con precios y dar “vuelto” con billetes de juguetes o caseros. Pueden armar también el stand, escribir los precios, poner los productos, disfrazarse.

Contar en movimiento: saltar, aplaudir o dar pasos siguiendo una secuencia numérica (de 2 en 2, de 5 en 5).

Micaela Colombo

Psicopedagoga

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