El amor: ¿una solución?

“No se puede vivir del amor”[1], canta Andrés Calamaro[2]. Uno (se) cuida con amor, (se) quiere y se retira con amor. Pero no por este. Le pedimos mucho, a veces todo: que no nos defraude, que alcance, que cure, que solucione…

A veces, resulta melancólico —si no triste—  dar cuenta de que es tan solo una ilusión destinada a la desilusión que el amor resuelva los problemas. En todo caso, se trata de reconocer que con este enfrentamos aquello que no tiene solución.

La pregunta quizás no sea por la existencia del amor, sino por ¿cómo amamos? y, en definitiva, ¿cómo nos tratamos?. Aquí entra la dimensión del respeto: no se trata solo de sentimientos intensos ni de pasiones vinculares, sino de cómo nos relacionamos, cómo nos vinculamos y cómo establecemos nuestros lazos sociales. ¿Cómo habitamos las emociones que nos recorren?

Tal vez el punto sea otro; no tanto que el amor resuelva las cuestiones que se nos presentan de manera conflictiva, sino que (nos) acompañe a la hora de enfrentarlas. Surge entonces otra pregunta: ¿cómo se demuestra?

Fondo y forma.

Pasión y límites.

Amor y respeto. Entonces, como experiencia —o al menos como un sentimiento que se revela a través de ella—.

¿Cómo nos permitimos amar? ¿Cómo nos permitimos ser amados? Preguntas que pueden funcionar como disparadores para invitar a reflexionar sobre los modos de encuentro con un otro.

Mientras escribo este artículo pienso en la palabra “amable”, con sus múltiples acepciones: sobre algo/alguien que produce amor, da, recibe o pretende recibir…

Que en este mundo exista es un milagro. Quizás el desafío sea no pedirle que resuelva nuestros problemas ni pedirle que nos cuide…Tal vez alcance con cuidarlo.


[1] Andrés Calamaro, No se puede vivir del amor [canción], en Grabaciones encontradas, volumen uno (1994).

[2] Andrés Calamaro (1961) es un cantautor, músico y compositor argentino, considerado una de las figuras más influyentes del rock en español

Manuela All

Lic. en Psicología Psicoanalista Con formación en psicodiagnóstico Actualmente en formación en Derecho Penal

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *