Desarrollo motor durante el primer año de vida

El bebé cuando nace responde a reflejos arcaicos que son los que le permiten adaptarse al mundo. Estos son involuntarios. A medida que va creciendo su tono muscular va madurando desde la cabeza hacia los pies y desde el centro del cuerpo hacia sus extremidades. Obviamente esto se va haciendo en forma progresiva y va de la mano de la maduración neurológica y su desarrollo psíquico, porque nada en el desarrollo fisiológico está librado al azar.

Al nacer todos los bebés presentan un tono fisiológico de flexión, que va desapareciendo para poder ir logrando distintas posturas. Así progresivamente irá logrando un control cervical que le va a permitir girar su cabeza y sostenerla sobre su propio eje, luego desde esa base ira rotándola a voluntad. Su tronco va madurando el tono para lograr una postura mas firme y sus manos que al principio se mueven involuntariamente comienzan alrededor de los tres meses a poder unirse en la línea media y permanecer abiertas porque ha desaparecido el reflejo de pensión palmar y ahora comienza a aparecer la prensión voluntaria.

Las extremidades inferiores también van ganando dominio y fuerza a medida que el bebé va madurando, asó progresivamente logrará elevar ambas piernas, apoyar las plantas de sus pies en el piso e intentar empujar sobre el piso y elevar su cola, comenzará a girar primero desde sus piernas para luego hacerlo desde su cadera y podrá efectuar una rotación de supino a prono ( boca arriba a boca abajo ) en forma independiente y cuando logre esto, si lo hace por iniciativa propia y de acuerdo con su madurez, disfrutará el estar boca abajo porque puede desarmar su postura a voluntad.

Creo importante saber cómo funciona el desarrollo motriz porque si queremos favorecer su desarrollo integral debemos tener en cuenta algunas cuestiones fundamentales.

  • No hay que forzar posturas. Un bebé que se lo coloca sentado entre almohadones realmente estará incómodo y no se estará respetando su evolución fisiológica. Si un bebé siente displacer no intentará seguir explorando. Por eso respetar sus tiempos y su autonomía en la modificación de sus posturas es un aliado efectivo desde lo motriz y desde lo emocional.
  • Cuando dejamos actuar a la fisiología natural del cuerpo sin intervenir damos lugar a que la maduración sea en todos los aspectos equilibrada y acorde a las posibilidades de ese momento, lo que trae un gran beneficio emocional.
  • una habilidad, destreza motriz se apoya en las anteriores, se combina con otras y así se afianza, siendo a su vez base para nuevas habilidades.
  • El cuerpo es gran “catalizador” de estímulos. Se aprende todo el tiempo a través del cuerpo, sobre todo durante los dos primeros años donde el mundo se conoce tocando, mirando, manipulando, oyendo.
  • Cuando se permite el libre movimiento durante el primer año de vida se favorece la percepción corporal desde el hacer y sentir. Se comienzan a separarse los movimientos de los segmentos corporales a la vez que se prueba en la acción distintas habilidades, se ensaya, se frustra, se alegra por los logros y vuelve e intentar una y otra vez aquello que no salió. Una vez adquirido se incorpora a la lista de habilidades y de un logro emocional ganado.
  • Respetar los tiempos, respetar las ganas, favorecer un ambiente seguro y siempre, siempre un adulto cerca que cuida , protege y estimula.

María Laura Alonso

Estimuladora Temprana

@contactobylala

dearcos@fibertel.com.ar

Fuente imagen: Menudos Peques

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