¿De qué hablamos cuando hablamos de rutinas?

Las rutinas son aquellas acciones que hacemos en forma cotidiana y casi siempre responden a un patrón de acciones, a un horario o a un estilo determinado. Las rutinas desde tiempos remotos son las que nos ordenan, lo que nos dan seguridad.

Han tenido un poco de mala fama a lo largo del tiempo también porque se las relaciona con el trabajo, con lo aburrido y con lo monótono y puede ser que aquí radique el foco si queremos modificar o incorporar alguna.

Primero aclarar que en la vida de un niño son muy importantes y necesarias ya que como se expresó arriba le brindan seguridad, pueden ayudarlo a manejar el tiempo y si son gráficas pueden favorecer su autonomía. Son también muy útiles en niños con autismo o TDAH porque los regula “desde afuera” y esto ayuda mucho.

Desde que nacen es importante ir incorporándolas de a poco a la vida familiar. Algunas de ellas pueden ser.

La rutina de levantarse

La rutina de la comida.

La rutina del baño.

La rutina del sueño nocturno

Cada familia puede buscar la mejor forma que los represente para armar cada una, comparto ahora algunos tips que pueden ayudar a la hora de pensar en ellas o intentar hacer que algo funcione mejor.

Antes quisiera aclarar que muchas veces los niños o niñas pequeños responden mal al cambio de actividad, a finalizar algo, no porque no quieran hacer aquello que sigue sino porque No se les anticipó lo que viene y el uso de las rutinas en el día como anticipar mediante la palabra pueden ser dos aliados a la hora de lograr que el día fluya de la mejor manera posible.

Las rutinas pueden ser:

  • Flexibles. Entender que si un día no se hacen no pasa nada, al otro día se retoman.
  • Divertidas.
  • Planeadas juntos si tienen edad para hacerlo. A partir de los dos años preguntarles cómo les gustaría que fuera por ejemplo el momento del baño y acordar formas y tiempos de empleo de cada cosa.
  • La rutina del sueño desde bebés puede incluir masajes, alguna canción en particular.
  • Despertarlos con tiempo para ir al colegio, tener tiempo de un desayuno calmo. Quizás esto sea un sacrificio para nosotros los padres, pero sin duda comenzar el día de una manera tranquila predispone favorablemente.
  • Cambiar en base a la edad y a la etapa de cada niño o niña.
  • Son una importante oportunidad para enseñarles hábitos.
  • Las rutinas son necesarias para organizar, ir encontrando la forma, la variante de cada familia particular es sin duda el gran desafío.

María Laura Alonso

@Contactobylala

Fuente imagen: Vitis

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