Ghosting: desaparecer sin explicar

Ghosting: desaparecer sin explicar. ¿Irse sin hablar es cuidarse o evitar responsabilizarse?

Hoy nos amamos en mensajes que se evaporan, nos tocamos sin quedarnos, nos nombramos sin sostenernos.

 El ghosting es el arte de irse sin dejar huella, como si al borrar al otro borrara también la parte de mí que le pertenecía.

Desde la unidad, no hay huida sin fractura.

Cuando desapareces sin hablar, no cortas el vínculo, solo lo entierras vivo en el campo que compartimos. Y lo que no se mira, repite. Lo que no se nombra, pesa.

Por eso hoy nos relacionamos como si los vínculos fueran desechables. Hacés match, hablás, te ilusionás, y si se pone incómodo… desaparecés. Sin explicación, sin cierre, sin responsabilidad.

Le llamamos «cuidarse» a lo que en el fondo es miedo a incluir. Evitar decir «no me sirve», «me dolió», «hasta acá», para no sentirte culpable vos. Pero cortar no es soltar. Soltar es mirar, nombrar y dejar ir con conciencia.

Mientras no hagas eso, no te estás cuidando. Te estás evadiendo. Y el campo queda abierto, esperando que vuelvas a mirarlo.

¿Qué parte de vos sigue esperando que alguien vuelva para cerrar lo que no te animaste a cerrar vos? Si sentís que te pesa, tal vez sea momento de mirar eso en terapia. Una terapia desde un enfoque integral no te pide que borres lo que pasó, sino que lo incluyas para que deje de repetirse.

La psicoterapia integral parte de una idea simple: somos más que una mente con pensamientos. Somos cuerpo, emociones, historia, vínculos y sentido.

Cuando el trabajo terapéutico solo se enfoca en una parte, queda incompleto. El enfoque integral busca mirar a la persona completa, entendiendo que lo que pasa en el cuerpo afecta a las emociones, que los vínculos influyen en los pensamientos, y que las experiencias del pasado siguen vivas en el presente.

Su importancia está en tres cosas:

Atiende la raíz, no solo el síntoma. En lugar de buscar apagar el malestar rápido, se pregunta qué lo sostiene. Ansiedad, insomnio, conflictos repetidos suelen ser señales de algo más profundo que necesita ser visto.

Respeta tu ritmo y tu complejidad. No usa una sola herramienta para todos. Puede integrar conversación, trabajo corporal, atención a los vínculos, exploración de creencias y sentido de vida. Se adapta a vos, no al revés.

Busca integración, no división. El objetivo no es «arreglar una parte rota», sino que las distintas dimensiones de tu experiencia vuelvan a hablarse. Cuando mente, cuerpo y emoción se alinean, aparece más coherencia interna y más capacidad para elegir.

Hacer psicoterapia desde este lugar es dejar de fragmentarte para empezar a habitarte entero.

Romina Soledad Navarro

Psicóloga
Profesora universitaria
Diplomada en Sexologia clínica y Educación sexual
Terapeuta holistica,  especializada en Biodescodificacion transgeneracional y Terapia floral
Zona de atención presencial : Rosario, Santa Fe , zona centro
Modalidad virtual
0341 153181086
Ig:@psicologarominanavarro
@Mayeutica_floral

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