Las fobias específicas se definen como un miedo intenso y persistente, prácticamente inmediato e invariable con respecto a un objeto o situación específica. Hoy: Todo sobre fobias específicas.
Recordemos que el miedo es una emoción básica, es decir, es una reacción esperable frente a algo que supone peligro ( real o imaginario), es transitoria y como todas las emociones, aparece por y para algo. Lo importante es no negarlo y entender que es normal sentir miedo frente a ciertas situaciones.
Las fobias significan que este miedo es física o mentalmente desproporcionado al objeto o situación. Por ejemplo si nos dan miedo las tormentas, eso no significa que tengamos una fobia a las mismas, se conviene en una cuando no salimos a la calle si hay tormenta, cancelamos planes , nos preocupamos excesivamente por escenarios que todavía no están sucediendo o presentamos muchos síntomas físicos y nos cuesta volver a la calma.
Entonces, hablamos de fobia cuando el miedo es desproporcionado al estímulo e irracional, es decir, no supone un riesgo real desde la lógica pero se siente como si así lo fuese.
Lo característico de las fobias específicas es la conducta evitativa que lleva a cabo la persona frente a la inminente exposición del objeto o situación.
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En muchos casos genera vergüenza o la persona normaliza este miedo, por lo que no suele ser un motivo frecuente de consulta. Por eso, como entorno, es importante estar atentos, acompañar y sugerir la consulta profesional frente a conductas evitativas o marcado aislamiento.
Síntomas asociados:
Taquicardia
Sudoración
Temblores
Síntomas gastrointestinales (distensión abdominal, diarrea, náuseas o vómitos)
Disnea ( sensación subjetiva de falta de aire)
Parálisis o desmayo.
De aparición brusca, fugaz y siempre asociado al objeto o situación puntual. Suelen desaparecer luego de la exposición aunque el pensamiento rumiante, la culpa y la angustia asociada parecen durar más tiempo.
Algunos ejemplos pueden ser: hematofobia ( fobia a la sangre, heridas o agujas), claustrofobia ( fobia al encierro), zoofobia ( fobia a algún animal), aerofobia ( fobia a volar), brontofobia ( fobia a los truenos y/o relámpagos), dentofobia ( fobia al odontólogo), agorafobia ( fobia a lugares abiertos).
Tratamiento:
Diversos estudios avalan a la terapia de exposición progresiva y a la terapia cognitivo conductual como herramientas claves en la terapéutica de las fobias, en algunos casos podemos indicar psicofármacos como antidepresivos ISRS o benzodiacepinas.
Derechos de Autor: Dra. Natalia Belén Lamónico

Médica especialista en Psiquiatría
MN 161073 || MP 339118
Fuente imagen: https://aracfobia.net/
Nota escrita en exclusiva para revista «Somos Infancia»

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