Las evidencias indican que los efectos de la nutrición materna sobre el bebe no sólo tienen consecuencias durante el periodo de gestación sino que persisten mucho después del nacimiento e incluso hasta la edad adulta.
Factores dependientes de la alimentación materna programan el desarrollo del niño. Se plantea que existen periodos críticos del embarazo durante los cuales el déficit o exceso en la dieta de la madre imprimen y persisten en la vida del bebe.
Se postula
también, que si la mujer come determinados alimentos, programa la
preferencia a estas comidas del niño luego del nacimiento. Los aromas,
los gustos, y los compuestos químicos inundan el líquido amniótico que el bebé
ingiere durante ese período, programándose esto en el cuerpo y la memoria del
bebé.
Las sensaciones gustativas,
por lo tanto, son experiencias que
tenemos desde la vida intrauterina. El feto puede percibir sabores de los
cuatro distintos básicos: agrio, amargo,
dulce y salado. Se observa en la
lengua papilas gustativas desde la doceava semana, en la punta, bordes
laterales y parte posterior y estas van
aumentando en número hasta el nacimiento. El feto puede percibir estímulos gustativos desde la semana trece de gestación; si se inyecta una
sustancia dulce en el líquido amniótico, el feto muestra preferencia por este
sabor, ingiriendo más líquido amniótico de lo acostumbrado y lo contrario sucede cuando hay una ingestión
de una sustancia amarga. Si bien algunos
condimentos de las comidas pueden alterar transitoriamente el sabor del líquido
amniótico; como el ajo, el curry y otras especias, esto no conduce a una
contraindicación en la dieta, ni pone en riesgo al feto.
Por consiguiente, el feto es capaz de percibir diferentes sabores. Toda la variedad de sustancias que le lleguen en la vida intrauterina, contribuyen a que sus preferencias alimentarias sean más amplias durante su vida adulta. Si bien los gustos maternos se pueden desaprender este periodo es una gran oportunidad para la adquisición de información que es de manera continua durante toda la gestación.
Mi recomendación para las futuras mamás es que aprovechen este hermoso momento, el embarazo, para garantizar una alimentación saludable, variada, con preferencia de alimentos mínimamente procesados o sin procesar y que sea lo más casera posible. Tengamos en cuenta que esta forma de alimentación representará la mejor herencia que podamos dejarles a nuestros hijos.
Floriana Alvarez Machado
Nutricionista
Especialista en Cirugía Bariátrica
Tratamiento sobrepeso y obesidad
@nutriyvida
alvarezfloriana@hotmail.com

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