De acuerdo a investigaciones científicas, el período más importante del desarrollo de una persona es entre el nacimiento hasta los 8 años de edad. En estos años el desarrollo de las competencias cognitivas, sociales, el bienestar emocional y una buena salud física forma la base para el éxito de una persona adulta.
El aprendizaje en la primera infancia se produce con gran rapidez. Este aprendizaje a través del juego resulta fundamental en este período. El juego es importante para el aprendizaje y el desarrollo de los primeros años del niño porque constituye una de las formas más importantes en la que los niños pequeños obtienen conocimientos y competencias esenciales.
El niño juega para dar sentido al mundo que lo rodea y para descubrir el significado de una experiencia conectándola con algo que ya conocía con anterioridad. Por medio del juego los niños expresan y amplían la interpretación de sus experiencias. El juego es divertido, invita a la participación activa, es interactivo, los niños cuando juegan practican competencias, prueban posibilidades, revisan hipótesis, les permite comunicar ideas y entender a los demás mediante la interacción social.
En este sentido pienso que estando en un mundo, en un día a día tan sobrestimulado queda menos espacio para el juego y menos espacio para el juego con un adulto. Los niños están cargados de actividades, doble escolaridad, deportes, idiomas, danzas, etc etc…
Los adultos estamos cansados porque la jornada laboral y las responsabilidades hacen que no nos dé el cuerpo, la energía ni la cabeza para sentarnos en el piso y compartir un espacio tan nodal e importante para el desarrollo saludable de un niño. A esto le sumamos el espacio escolarizado donde se le exige que este quieto y callado. Sin dudas como padres, referentes de la educación o simplemente como adultos responsables nos merecemos un momento de reflexión en este punto. Si como adulto sufrimos de amor y soledad, si muchos fragmentos de nuestra queja o relato en terapia está referido a nuestra niñez, queda mas que expuesto la responsabilidad y cuidado que debemos tener en honrar esta etapa vital de las personas.
Marcela Digiglgio
MN 35419

