Lactancia materna y nutrición

En el marco de la #SMLM2020 quiero enfatizar en lo que sucede alrededor de la díada/tríada: madre/bebé(s).

Los beneficios tanto para el bebé como para la madre que da el pecho, son innumerables y debiesen ser indiscutibles. Pero la realidad del contexto que ronda a ambos suele ser bastante diferente.

La leche materna, como suelo decir, se defiende sola. Quien REALMENTE la estudia y la conoce a lo largo del tiempo, sabe que es así, que no hay primer alimento mejor preparado y destinado al ser humano, que la leche materna: fluido vivo, cambiante. Rico en grasas y proteínas, en inmunoglobulinas (factores de defensa del sistema inmunológico) y tanto más para el recién nacido. Y va variando, tanto que alrededor de los 12 meses se hace más rica en grasas que en proteínas, porque el requerimiento proteico de un niño de 12 meses disminuye considerablemente, y aumenta el requerimiento graso. Eso, la glándula mamaria LO SABE. Nuestro cuerpo no está librado al azar, y mucho menos cuando de asegurar la continuidad de especie se trata. De esto ya me explayaré más en detalle en otro momento.

Hoy quiero enfocarme en otros aspectos, en los roles que juegan el resto de los actores cuando una madre y su bebé, deciden ir por el camino de la lactancia materna exclusiva:

Sabemos que es necesaria una red de contención para poder amamantar. Amamantar no es un proceso lineal, y las madres necesitan de información y apoyo desde todos los ámbitos que la atraviesan, para que esa lactancia no se vea interrumpida por causas externas.

CONTEXTO FAMILIAR: Es crucial para poder mantener la lactancia, maravillosa y difícil por momentos, pacífica y agotadora a veces, y hasta pueden aparecer complicaciones. Esto hay que decirlo. La lactancia no siempre es fácil, y debemos prepararnos para eso.

Aquí es donde entra el CONTEXTO DE SALUD: Asesorarse, para saber qué complicaciones pueden aparecer, cuándo suelen darse y cómo afrontarlas para poder revertir la situación y poder continuar con la lactancia. Aquí entran en juego las puericultoras, obstetras, pediatras, nutricionistas.

El CONTEXTO SOCIAL: debe colaborar apoyando, cuidando al que cuida. Opinando o aconsejando cuando sea requerido por esa madre. Muchas veces las opiniones y consejos, en vez de ayudar, pueden llenar de incertidumbre a esa reciente mamá puérpera, que puede estar llena de inseguridades y frustraciones, con todo su ser revolucionado y muy receptivo a todo lo que suceda alrededor.

EL CONTEXTO LABORAL: debiera acompañar con licencias más extendidas. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva por 6 meses, y sin embargo, si existe la suerte de haber licencia por maternidad, como mucho es de 3 meses. Y la del padre, de días. ¿Quién cuida a esa madre, que se dedica a cuidar al bebé entonces? También deben existir lactarios acordes para que las madres que amamantan puedan hacerlo en su lugar de trabajo, o extraerse leche.

La leche materna es vida. Acompañemos a quienes deciden brindarla, ayudemos a criar, formemos tribu. Celebremos la vida cuando llega ese bebé al mundo, pero honrémoslo no sólo felicitando a esa mamá, acompañémoslos más allá, seamos actores partícipes de esas lactancias deseadas, desde la empatía y el cuidado.

Lic. Josefina Danussi

Licenciada en Nutrición

@danutri.ok

josefinadanussi@gmail.com

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