Mercedes Ghiglione, ginecóloga y obstetra, nos visitó en Redes de Bienestar para hablar sobre el flujo vaginal, sus características y las señales que indican cuándo es necesario consultar.
El flujo vaginal es algo normal y puede ser una señal de que la vagina está sana, se limpia y se cuida. Puede presentarse de diferentes maneras y cambiar a lo largo de los días de acuerdo con el estímulo hormonal que recibe la vagina.
Puede ser blanco, transparente o viscoso y, por lo general, no tiene olor. Sin embargo, en algunas ocasiones puede presentar cierto olor debido a que se acumula en la ropa interior o en la vagina.
¿En qué momento debería llamar la atención? Cuando el flujo es verde, amarronado, presenta olor a pescado podrido o comienza a generar picazón, lastimar o irritar la zona. En esos casos es importante consultar.
No todos los flujos están producidos por la misma bacteria o el mismo hongo y, por lo tanto, no todos requieren el mismo tratamiento. Por eso, la recomendación es no automedicarse y consultar para recibir el tratamiento adecuado.
También es importante tener en cuenta algunos cuidados para ayudar a mantener saludable la vulva y la vagina. Se recomienda utilizar bombachas blancas, sin color y preferentemente de algodón, evitando las telas sintéticas o de lycra. También se plantea evitar el uso de protectores diarios y, si se desea, durante la noche y estando en casa, no utilizar ropa interior para permitir que la zona se airee.
Estos cuidados permiten mantener adecuadamente el pH, la humedad y la temperatura de la zona, favoreciendo la salud de la vulva y la vagina.
Ginecóloga, Obstetra
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