Cuando hablamos de lectoescritura nos referimos al proceso por el cual los niños y niñas aprenden tanto a leer e interpretar el texto como a escribir usando el alfabeto.
Previamente a la lectoescritura es necesario el pre-aprendizaje, refiriéndome al aprendizaje como un proceso modificador de conductas que conduce a nuevas adquisiciones, el cual se proyecta linealmente hacia el futuro. Es decir, eso que aprendió en un primer momento se va transformando para posteriormente adquirir aprendizajes superiores.
En el jardín de infantes se desarrollan aptitudes que el aprendizaje de la escuela primaria transformará en capacidades. Es necesario incentivar, estimular y trabajar con los niños y niñas este tipo de aptitudes para potenciar sus capacidades, para que luego al llegar el momento de la primaria no resulte tan dificultosa la lectoescritura. Por ejemplo cuando cortan trozos de papeles, juegan a encastrar, utilizan distintos materiales grafoplásticos, sea pinceles, tizas, lápices etc., entre otras actividades lúdicas están realizando un pre-aprendizaje para lo que luego se transformará en esta habilidad. Es fundamental que el niño/a sea activo/a, que cree, que invente, que se mueva, que viva sus propias experiencias.
La lectoescritura es una habilidad muy compleja que se construye, el niño y la niña deben alcanzar cierto grado de madurez orgánico y del sistema nervioso central. Pero no alcanza sólo con la maduración, es sumamente necesaria la relación con los otros, a nivel social y psicológico. Que haya un otro que le enseñe amorosamente de una manera que pueda comprender, que le dedique tiempo, que lo contenga emocionalmente, que lo aliente a seguir, pero que a la vez respete sus tiempos conociendo sus posibilidades y limitaciones.
Otro factor importante es el lenguaje. La escritura es el lenguaje escrito, por eso es importantísimo hablarles, contarles cuentos, cantarles.
Por supuesto que ser el ejemplo es fundamental, los más pequeños son el fiel reflejo de sus mapadres.
¿Y qué tiene que ver la psicomotricidad con la lecto escritura?
La realidad es que la psicomotricidad está ligada al %100 con la lecto escritura. En el acto de escribir intervienen coordinaciones motrices, visomotoras, ideomotrices que tienen como base la representación mental. El niño y la niña necesitan desarrollar su motricidad en general, la motricidad fina, la coordinación visomotora.
Tener internalizado su esquema corporal, conocer sus partes del cuerpo y sus correspondientes funciones.
Debe tener desarrollado el freno inhibitorio, poder controlar el cuerpo, mantener una postura, estar quieto para prestar atención a lo que explica el docente.
Desarrollar la potenciabilidad corporal, que es poder inhibir del plano de la conciencia lo que pasa alrededor para centrarse en el aprendizaje.
La organización espacio temporal debe estar internalizada. Si el cuerpo no está organizado en el espacio, no tiene percepción de dónde está ubicado, consecuentemente no va a poder organizarse en la hoja. Al igual que el tiempo, si no sigue cierto orden, no va a saber que va primero y qué después.
La lateralidad debe estar definida para poder adquirir actos motores, poder escribir de manera segura con su mano, saber que se escribe de izquierda a derecha.
Tener desarrollado su sistema práxico, que consta de intencionalidad, integración del espacio, organización postural que permita el movimiento, seguir un plan ideomotor y organizador que permita el movimiento.
Si observamos que al niño o niña le cuesta la lectoescritura deberíamos preguntarnos primero si todas estas cuestiones mencionadas las tiene incorporadas en su desarrollo psicomotor.
Fiorella Natale
Técnica Superior en psicomotricidad
Especialista en primera infancia
@talleresdepmt
tallerespsicomotricidadpmt.gmail.com
Fuente imagen: Campuseducacion.com

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia

