Maternidades Multitasking

Hay algo que tengo claro de esta pandemia y es que nos quitó mucho, pero si hay algo de lo que nos dio en exceso a las madres, son las multitareas.

La cuarentena exacerbó el multitasking en las mujeres que somos madres. Estamos demandadas por distintos roles y tareas al mismo tiempo y en el mismo espacio físico, la casa. El trabajo, los hijos, la pareja, los quehaceres domésticos, todo está, literalmente, a un paso de distancia. Se perdieron los espacios “entre” una tarea y otra, las pausas.

Imaginemos una situación cotidiana, estas conectada a una reunión de trabajo, al tiempo que estas atenta si tu hijo está prestando atención a su clase por zoom y además que el menor no este tocando cosas con que se pueda lastimar. Volves a atender tu reunión laboral, cuando recordaste que se terminó la leche, entonces te decís: “A la tarde tengo que pasar por el súper”. Entonces te llega un whatsapp de tu amiga recordándote el cumpleaños de fulana.

Seguro te resulta familiar. Para muchas es una fotografía de cómo están transcurriendo nuestros días, semanas y meses.

Este modo de funcionar se llama “multitasking” y va en detrimento de nuestra calidad de vida, potenciando el estrés crónico y disminuyendo el bienestar.

Por mucho que lo exijamos, funcionalmente, nuestro cerebro solo puede procesar una cosa a la vez. Con lo cual, cuando intentamos hacer más de una cosa al mismo tiempo, en realidad, nuestra atención alterna entre una y otra, sin estar plenamente presente en ningún lado, de este modo estamos más proclives a cometer errores y perder de vista puntos importantes. El multitasking tiene múltiples consecuencias negativas en nuestra vida:

– A nivel cerebral se produce sobrecarga y agotamiento.

– A nivel corporal nos sentimos tensas, nerviosas e inquietas.

– A nivel emocional aumenta la sensación de insatisfacción, frustración, enojo y agobio.

– A nivel social nos aleja atencional y emocionalmente de nuestros vínculos.

No se trata de no hacer lo que tenemos que hacer, sino de hacerlo de un modo distinto, mas saludable. Hacer un alto, priorizar, cambiar el piloto automático por el manual, atender un tema a la vez, generar pausas, aunque sean pequeñas, entre una tarea y la otra, en definitiva, aprender a escucharnos y cuidarnos para seguir cuidando.

Valeria Ormaechea

Lic. en Psicología

Facilitadora Mindfulness

@puntodecalma

puntodecalma.info@gmail.com

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