¿Por qué se recomienda dar fórmula a un bebé sin una razón médica válida?

Sabemos que en muchos hospitales o clínicas se recomienda o incluso se administra fórmula sin una indicación médica real. Esto sucede por varias razones estructurales y culturales, y no por falta de capacidad materna o necesidad del bebé. Hoy: ¿Por qué se recomienda dar fórmula a un bebé sin una razón médica válida?

Falta de formación en lactancia del personal de salud

Muchos profesionales no reciben capacitación actualizada y basada en evidencia sobre lactancia. Esto lleva a que:

  • Interpreten de forma errónea comportamientos normales del recién nacido (como succión frecuente o llanto) como «hambre» o «falta de leche».
  • No sepan manejar situaciones comunes como el agarre incorrecto o el dolor en el pezón.
Rutinas hospitalarias que interfieren con la lactancia
  • Separación innecesaria del binomio madre-bebé (como llevar al bebé a la nursery).
  • Falta de contacto piel con piel inmediato y sostenido.
  • Ofrecimiento de mamaderas «por protocolo», sin consultar ni informar.
Presión de la industria de la fórmula
  • Algunas clínicas reciben incentivos o muestras gratuitas por parte de empresas de fórmulas.
  • Esto contradice el Código Internacional de comercialización de sucedáneos de la leche materna, que prohíbe la promoción en instituciones de salud.
Falta de apoyo y seguimiento en las primeras horas
  • Las primeras horas son clave para establecer la lactancia. Sin una puericultora o profesional capacitado, los desafíos normales pueden llevar a decisiones apresuradas como dar fórmula «por las dudas»
Desconocimiento de lo que es normal en un recién nacido
  • Es normal que el bebé pierda peso los primeros días, que quiera mamar frecuentemente y que el calostro sea en pequeña cantidad (¡pero muy concentrado!).
  • Muchas veces esto se interpreta erróneamente como «la madre no tiene leche».
¿Qué se debería hacer en lugar de ofrecer fórmula?
  • Acompañar con información clara y realista.
  • Favorecer el contacto piel con piel.
  • Permitir tomas a libre demanda.
  • Apoyar con técnicas correctas de agarre y posiciones.
  • Derivar a puericultoras o consultoras en lactancia si hay dificultades.

Conclusión:

La lactancia materna es un proceso fisiológico y natural, pero necesita apoyo, protección y respeto. El ofrecimiento innecesario de fórmula puede dificultar la lactancia, minar la confianza materna y alterar el vínculo.

Y aquí es donde entra en juego el rol de La Puericultora, para acompañar a la diada mamá-bebé con toda esta información tan importante en cada momento que la familia decida!

Por: Erika Castrillo

Puericultora especialista en lactancia y crianza

erikacastrillo31@gmail.com

Somos Infancia

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