Las vitaminas forman parte de los nutrientes esenciales, es decir que las obtenemos en general en los alimentos que comemos. Se diferencian dos tipos: liposolubles (algunas ya las vimos: son la A, D, E y K) e hidrosolubles (B1, B6, B12, C, etc).
Las liposolubles se almacenan en nuestro organismo, en cambio las hidrosolubles se eliminan fácilmente y no generan reservas. Hoy: Déficit de vitaminas y selectividad alimentaria.
Si bien hoy en día, es menos frecuente encontrar déficit de vitaminas, en niños con selectividad alimentaria es un aspecto muy importante a tener en cuenta. Ya que cada vez se presenta con más frecuencia. Por ejemplo el escorbuto (enfermedad causada por el déficit de vitamina C, se creía que era algo de la antigüedad, sin embargo actualmente es cada vez más frecuente, así como también el déficit de vitamina B12)
Las infancias con selectividad presentan rechazo de alimentos. Y pueden tener preferencias por ciertos alimentos en forma exclusiva, como por ejemplo consumen solo papa, o arroz o fideos. En ocasiones alimentos ultraprocesados (salchichas, nuggets envasados, hamburguesas) o alimentos ricos en azúcar: golosinas, jugos o gaseosas.Esto se presenta de forma paralela a un rechazo a las frutas (27%) y verduras (67%) fuentes clave de vitaminas.
El déficit de vitaminas puede llevar a ciertas condiciones patológicas como por ejemplo: ceguera nocturna (déficit de vitamina A), fracturas frecuentes, retraso del crecimiento, retraso en la bipedestación (Raquitismo: déficit de Vitamina D). Como también, hipertrofia de encías, dificultades para la marcha, hematomas frecuentes (Escorbuto: déficit de vitamina C), ataxia, neuropatía y debilidad muscular (déficit de Vitamina E).
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¿Y entonces?¿ Qué hacemos si mi hijo come muy poca variedad y no quiere comer otra cosa?
La valoración nutricional en estos casos, incluye una historia alimentaria detallada y registro de ingesta. Como así, controlar la curva de crecimiento y la búsqueda de complicaciones tanto agudas o a largo plazo secundarias a la malnutrición o al déficit de vitaminas y/o minerales. Detectar en forma temprana y suplementar de forma adecuada son la clave para acompañar un adecuado crecimiento y desarrollo en las infancias.
Y además ¡El trabajo en equipo!
Recordemos que comer es uno de los procesos más complejos. Que requiere de una interacción coordinada entre diferentes sistemas de nuestro organismo (nervioso, cardiopulmonar, gastrointestinal, mecanismos orofaríngeos). Además de habilidades adquiridas en cada etapa del desarrollo del niño. Por lo que cada especialista y cada terapeuta pueden ofrecer diferentes estrategias para avanzar todos los días un poquito más.
Jimena Lema

MN: 133657
Pediatra especialista en nutrición infantil
Fuente imagen: https://childmind.org/es

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