A veces resulta inevitable arrodillarse en la ducha dónde el agua golpea tú espalda como si fuera un masaje sanador, un bálsamo reparador, cerrando tus ojos intentado respirar ese instante y permitirnos que dure una eternidad aunque sea sólo un minuto.
Las madres nos cansamos, nos agotamos, no somos máquinas que todo lo podemos, aunque sin embargo muchas veces intentamos serlo.
Dejando pasar ese instante y cómo un resorte luego continuamos para tomar la bolsa y empezar a juntar los juguetes que quedaron desparramados en la bañadera porque tu hijo no los guardó.
Cuándo apoyada la cabeza sobre los azulejos pidiéndole a gritos a tu cuerpo recuperé fuerzas, que siga un poco más aguantando el cansancio que aún queda mucho por hacer en el día.
Mientras tanto escuchas el llantos del bebé que pide teta nuevamente y te apuras para lograr estar ahí anidando a tu niño lo más urgente posible.
Qué difícil resulta encontrar un momento en esta maternidad moderna, en una sociedad que te pide a gritos todo ya, mientras a tu alrededor se vuelve un caos de solicitudes, los pendientes, el trabajado.
Como su fuera poco tu hijo que te dice, «estoy aburrido» una vez más, el bebé que tiene sueño, el teléfono que te suena y no llegas a contestar, el chat de WhatsApp que arde de mensajes, miles de grupos se comienzan a llenar y todos quieren una repuesta, la pava que se hierve por segunda vez y el mate no llegará, el lavarropa que sigue girando, más el balde que quedó sin tender del lavado anterior, las milanesas por empanar en la heladera. El perro que pide comida, el gato que se trepa por mueble y tira lo que está en su camino. El cajón de juguetes desparramado por el suelo que no te dejan caminar.
La agenda colapsada con millones de actividades, tuyas pero muchas más de tus hijos, el cuerpo que pide descansar, el cerebro que ya no puede responde con claridad.
.
Y sin embargo nadie te pregunta, ¿cómo estás? ¿Y vos cómo te sentís con todo esto?
Tu alma que pide a gritos que la tengan en cuenta, que le permiten ser, que la vean que el síntoma es para parar.
¿Qué pasa cuándo todo lo que nos pasa, está a cargo nuestro?. Aunque tú compañero/a se ocupe de otras tantas cosas, cuándo situaciones de grandes responsabilidades son sostenidas por la estructura de tu espalda, mente y cuerpo.
¿Qué pasa con esto qué nos pasa?
¿Qué pasa con tener que estar disponible?, cuando realmente no lo estamos ni para nosotras mismas.
Cuándo tu cuerpo desarrolla como mutante muchas manos para sostener insostenibles.
Qué pasa con ese reloj que no permite detenernos, cuando los días no tienen tiempo pero pasan volando.
Pero qué pasa si a pesar de todo eso buscamos el momento para:
Un buen mate o café.
Buscar conectar con nuestra respiración. Fuente de vida.
Pensar antes de responderle al otro si realmente estoy disponible para hacer lo que me pide.
Un baño relajante con mucha espuma, blanca como la nieve.
Un abrazo pedido si no llega.
Un beso de presencia.
¿Qué pasa si decimos realmente no puedo con todo esto?
Qué pasa si realmente aceptamos que somos vulnerables. Que nos sentimos solas o sobre pasadas.
Qué pasa sí encontremos el espacio para tomarnos un café en la esquina con una amiga y hablar de cualquier cosa, y sin culpas.
Qué pasa, si hoy nos sacamos leche para nuestro bebé y se la damos a nuestro compañero/a para poder dormir dos horitas de corrido.
Qué pasa si este ser vulnerable nos permite parar el tiempo.
¿Qué pasa con lo qué nos pasa?
Qué pasa si mientras barremos escuchamos un audio libro que tenemos ganas hace tiempo, o esa música relajante que tanto nos conecta con la naturaleza y nuestro hogar interior.
Qué pasa si ponemos esos aromas de limón, de lavanda, de naranja, que nos purifican el alma.
Qué pasa si conectamos con nuestro ser espiritual y le permitimos que nuestra alma realmente sea escuchada.
No podemos dar lo que no tenemos y dar amor tenemos que dárnoslo primero.
Te dejo este interrogante
Qué pasa con lo qué nos pasa en esta vorágine de la maternidad, ¿Qué pasa con ese reloj acelerado que nos marca la sociedad?
¿Qué pasa con lo qué nos pasa?
Clr Vanina Spiro
Clr.Vaninaspiro@gmail.com
1567189187
@maternidad.desde.el.alma
#Tuespaciocounseling

Revista online dedicada a salud integral, crianza y calidad de vida.
Más de 500 profesionales de todas las áreas nos acompañan.
info@somosinfancia.com.ar
Ig: @revista.somosinfancia

